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El rincón de pensar

La educación desde los romanos

1.         La humanitas en Hispania

 

El periodo que establecemos para la humanitas en Hispania es desde 218 a.C. a 470 d.C.

El legado pedagógico de Roma a Hispania y otros pueblos del mediterráneo fue la humanitas latina. Humanitas, según Aurelio Gelio (romano), significa en griego paideia que es “lo relacionado con la educación”, o en latín “la instrucción e iniciación en las artes liberales”. El fin de la humanitas es el bien de la comunidad.

La conformación conceptual de la humanitas se realiza a través de Catón (tradición, patria potestad y costumbres), Varrón (9 libros de disciplinas) y Cicerón (de oratote) para quien la educación romana integre la humanitas literaria, la humanitas moral y la humanitas política.

 

La educación y los métodos empleados en Roma fueron sufriendo cambios, potenciados con la llegada de pedagogos, de origen griego en su mayoría, los cuales aplicaban los modelos y métodos de la educación griega a la escuela romana. Desde los últimos tiempos de la República la educación en Roma se había organizado en tres grados de enseñanza: litterator, grammaticus y rhetor; y el acceso a ella estaba restringido a aquellos que podían pagar un pequeño salario al maestro que se incrementaba con el nivel.

1.- La educación en Roma iniciaba el nivel más elemental (7 años), schola primaria, bajo la tutela del litterator, “el maestro de lectura y escritura”, ludi magister y calculator, con el que el niño aprendía los primeros elementos de lectura, escritura y cálculo, siendo una escuela mixta. Estas clases se impartían en la calle junto al foro donde el maestro se subía a un montículo (cátedra) para impartir la lección. A los alumnos les acompañaba a clase un pedagogo (esclavo de la familia) encargado de tomarles la lección y explicarles las dudas.

2.- El paso al grammaticus (a partir de 12 años hasta 15 años) era para un número de jóvenes más restringido, y consistía en ir proporcionando al alumno conocimientos de todo tipo: literarios, ortografía, sintaxis, históricos, geográficos, musicales, de astronomía, filosóficos, etc.

3.- La enseñanza del rhetor (para minorías), último peldaño de la educación en Roma, perseguía formar el orador perfecto a través de la oratoria, filosofía e historia. La capacidad oratoria representaba en la Roma republicana la oportunidad de aspirar a todas las posibilidades de ascenso en el orden político, militar y social del mundo romano. Esta enseñanza se ampliaba con los estudios de derecho.

El orador según Cicerón (enfrentado a la cultura griega) debía ser una figura que abarque todos los campos del saber: leyes, historia… pero sobretodo supiese resolver problemas prácticos en el foro.

 

La romanización de la Península fue un proceso cultural que se realizó en la Hispania romana asistido por Roma, encaminado a transformar la realidad hispánica en todos los ámbitos: red viaria, monumentos, clases sociales, agricultura, economía, religión, educación,…

El vehículo de romanización y expansión   cultural fue el latín.

Los soldados se habían convertido en factores de una influencia considerable en el proceso de acercamiento de las personas de su entorno a la romanización.

La escuela en la España romanizada no debía ser diferente de la escuela romana. Se han encontrado escuelas de esos niveles en civitas de Huesca, Córdoba, Astorga…

La poca consideración en que eran tenidos los hombres dedicados a la tarea de la educación en cualquiera de sus etapas así como a la penuria económica en que se desenvolvían sus vidas, dificultaba el desarrollo de su tarea. De ahí que el maestro desarrollara su tarea dentro de un régimen de severidad estricta y en muchos casos impartiendo la educación y enseñanza de las distintas materias a ritmo de golpes.

Quintiliano (máximo representante nacido en La Rioja (25-95 d.C.)) protestaba contra la flagelación escolar. Según él, el maestro debía ser un padre para sus discípulos cuidando en todo momento con afecto a los más pequeños en un clima de esperanza y alegría. Su carácter había de estar adornado de virtudes: austeridad, alegría u honradez, paciencia y constancia en hablar del bien, tenacidad en la corrección y amonestación a los discípulos, sin dejarse llevar por la ira o los excesos en los castigos que el maestro esté obligado a imponer.

Creía que la educación debía comenzar cuanto antes y que el maestro y la familia debían trabajar conjuntamente. Polemiza con quienes creían que el estudio estaba reservado para unos pocos (apoyaba la educación pública). Los humanistas hicieron suyas las tesis pedagógicas de Quintiliano, ya que este fue el mayor pedagogo de la época y el que más influyó en la pedagogía posterior.

El concepto de educación para este personaje era el de educación integral del individuo y ser buena persona.

Entre sus obras destacamos “Instituciones Oratorias”.

 

Séneca (Córdoba, 4 a.C.-65 d.C.) por su parte, se contrapone a Quintiliano pues cree que el niño debe ser castigado en la escuela si comete algún error. Este pedagogo pertenece a la corriente de la paideia filosófica. Su preocupación fundamental consiste en lograr la sabiduría, a la que no es posible acceder sin la ayuda de la educación y de la filosofía.

Este creía que la sabiduría -la única libertad posible- no es otra cosa que vivir de acuerdo con la naturaleza racional. Como instrumentos y como medios necesarios estaban las llamadas artes liberales: retórica, filosofía, y razón. Creando hombres con 5 ingredientes: Felicidad, Virtud, Perfección, Rectitud de vida y Sabiduría.  

Entre sus libros se destaca Epístolas morales a Lucilio.

 

Otro personaje importante fue Varrón, pues sentó las bases de lo que después seria el Trivium y Cuadrivium.

 

2.         Teocentrismo medieval y educación

 

Teocentrismo significa que Dios es el centro de todo el universo.

El periodo en el que se enmarca el teocentrismo medieval y la educación es desde 415 d. C. hasta finales de la Edad Media.

En la medida en que el cristianismo se iba asentando, su referencia cultural ya no era la razón, sino que se marcaba aún más su carácter teocéntrico.

Durante la época de la invasión musulmana y la reconquista, la cultura y la educación decayeron mucho.

El Islam es para el creyente una norma de vida, por lo que la educación musulmana se basaba en la Ciencia del Islam, sin intervención estatal mas que la religiosa, dividida en cuatro partes: la ciencia del Corán, la ciencia de las Tradiciones, la ciencia de la jurisprudencia y la ciencia de la teología. La otra ciencia religiosa que constituye la materia de los estudios superiores es la del Derecho; pues la ley islámica es “lo revelado” por Dios.

El fin principal de la educación musulmana consistía en explicar la revelación divina y comentar con soltura el Corán. Las escuelas generalmente eran privadas; los hijos de familias de clase social media y pudiente recibían en propia casa las lecciones de su maestro. Mientras que la clase humilde que podían pagar el pequeño salario al maestro recibía la formación en tiendas junto a las mezquitas.

 

La enseñanza en territorio conquistado fomentaba el desarrollo de la teología dogmática como afirmación de los principios básicos de la fe y como materia necesaria de aprendizaje. Todos los concilios llevados a cabo se realizaban en Toledo, donde fijaban las normas, costumbres, dogmas de los cristianos.

Hubo cuatro clases de escuelas en el territorio cristiano:

Las escuelas monásticas: a éstas accedían hombres de diversos estratos sociales y de muy distinta preparación cultural y religiosa. La estructura académica mantenía los tradicionales niveles educativos con la enseñanza de las primeras letras para los niños donados, cantores y otros niños externos, a veces hijos de los reyes y de los nobles. Los monasterios contaban con las mejores bibliotecas donde estaba casi toda la cultura pues en ellos escribían los libros, y donde surgió la escritura minada. En este ambiente de estudio se configuran las escuelas monásticas que, junto a las escuelas episcopales, son las instituciones educativas más importantes de Europa hasta el nacimiento de las universidades, pues instruyan el Trivium y Cuadrivium, teología y derecho. Dependiendo del monasterio (cisteniense o cluniecense) así tenían un tipo de vida u otro.

 

Las escuelas parroquiales: una primitiva y elemental institucionalización de la enseñanza, con el fin de la expansión del mensaje cristiano, dirigida a preparar a los futuros clérigos. Su disciplina elemental comprendía el aprendizaje de las primeras letras (leer, escribir y calcular) y gramática, así como todo lo relacionado con los ritos sagrados.

 

Las escuelas episcopales: para obtener una buena formación doctrinal en la clerecía se decretó la creación de las escuelas en un primer nivel elemental y otro superior, la instrucción de los clérigos alcanzaba un nivel superior en estas escuelas. Los 7 saberes o artes liberales incluidos en el trivium y cuadrivum humanístico desarrollaban como enseñanza media elemental las disciplinas de la Gramática, la Retórica y la Lógica; y el quadrivium, con carácter más científico y como enseñanza media superior, la Aritmética, Geometría, Astronomía y Música. El origen de Trivium y Cuadrivium fue en la romanización pues Varrón sentó sus bases, a partir de las 9 materias.

 

Las escuelas catedralicias a cargo de los obispos, monjes y sacerdotes, se centraban para la educación de clérigos y la lectoescritura. Estas junto a las episcopales se organizaron junto a las catedrales. Se impartía el Trivium y Cuadrivium y se nutria de las bibliotecas de las escuelas monásticas.

 

Además de estos tres tipos de escuelas existían las escuelas palaciegas destinadas a la formación de la nobleza y educación del caballero vinculadas a palacios y castillos, donde se les instruía en letras, ciencia y el arte militar. Los autores más representativos de estas escuelas eran Lulio, Alfonso X y Juan Manuel que reflejan en sus libros la forma de vida y la formación de un caballero.

 

El maestro debía ser un hombre ejemplar y bien preparado científicamente, en casos muy concretos era la intervención del obispo o del abad la que desarrollaba la tarea de formar y enseñar.

 

El aprendizaje era básicamente oral, de preguntas y respuestas entre profesor y alumno. También se daba la enseñanza mutua “que los más diestros enseñen a los más ignorantes”.

 

La obra de San Isidoro aparece como una construcción científica, de talante universal y de dimensiones enciclopédicas. La teología es el objetivo último del plan de estudios isidorianos, todos los restantes saberes estaban subordinados y enderezados a facilitar la comprensión de la ciencia sagrada.

 

La universidad como palabra viene de corporación y saber universal. Su origen se da a partir de:

ü      El asentamiento y crecimiento de las ciudades suponía mayor intercambio cultural.

ü      Incremento del saber humano en el siglo XII. Necesidad de sistematizar lo que se sabía y ascender de nivel.

ü      El lento ocaso de las escuelas monacales y catedralicias.

ü      La creación de cuerpos  gremiales entre alumnos y profesores.

ü      El atractivo de las nuevas carreras para ser útiles a Dios y a la Iglesia.

 

Su organización varía según las universidades. Unos constituyen sociedades o agrupaciones de maestros. Otras forman corporaciones de estudiantes y otras, como la de Salamanca, de estudiantes y maestros. Las Universidades se dividen en “facultades” según los diversos estudios que originalmente eran artes, teología, medicina y derecho.

 

A finales del siglo XI comienzan a fundarse universidades, coincidiendo con el auge de las escuelas catedralicias en países como Italia y Francia. Las dos instituciones (escuelas y universidades) coexisten durante el resto de la Edad Media, pues tienen diferente finalidad. Las escuelas imparten un saber mayormente receptivo, mientras que las universidades suponen en el alumno una actitud más creativa.

 

La Universidad de Salamanca se crea en el reinado de Alfonso IX. Era una especie de réplica a la Universidad castellana de Palencia del reino de León. La Universidad de Salamanca, ya introduce las facultades de artes como nueva estructuración del Trivium y Quadrivium, y la de medicina, para ascender a las enseñanzas superiores del derecho civil y canónico.

Pero a partir del siglo XVI (con el resurgir de las escuelas tomistas, escotistas, jesuíticas y nominalistas), será el estudio de la teología el que alcance el mayor de los prestigios en las universidades hispanas. Fernando III el Santo la protegió con privilegios y exenciones a maestros y escolares; pero fue Alfonso X el Sabio quien contribuyó más a su organización y desahogo económico, creando un reglamento.

 

Alfonso X el Sabio con una visión amplia y universal de la cultura, tiene su “lugar” en la historia de la educación española por los esfuerzos a favor de la cultura, por un sentir pedagógico y didáctico, y la aportación al saber de su tiempo, sufragando gastos de la Escuela de Traductores de Toledo. Esta no era una universidad sino una escuela con personas de diferentes culturas dedicadas a traducir textos para darlos a conocer al resto de Europa.

 

La educación de la mujer no tenia relevancia, salvo las de las clases pudientes que contrataban a con profesores civiles, aunque la mayoría las entregaban a las religiosas.

 

La sociedad de la Edad Media se dividía en tres estratos: nobles, clero y pueblo llano.

A finales de la Edad Media se constituye una nueva clase social, la burguesía. Las ciudades y gremios crearon escuelas gremiales con el fin de preparar a los más jóvenes para una profesión. Estos comenzaban como aprendices y cuando terminaban adquirían la jerarquía de oficial.

 

Los autores más representativos de esta época fueron:

Averroes (1126-1198, Córdoba) musulmán. Propuso la existencia de dos tipos de verdades, filosófica y religiosa, sus ideas fueron interpretadas por los pensadores cristianos, que las clasificaron como "teoría de la doble verdad". El fin de la educación debía ser que los ciudadanos adquieran la sabiduría. 

 

Lulio (1232-1316, Mallorca) cristiano, en contra de Averroes opinó que la doble verdad era imposible pues la teología y la filosofía eran en verdad la misma cosa. Se encargó de impulsar traducción de filosofía y teología del árabe al latín en la Escuela de Traductores de Toledo.

 

Ibn Tufail (1110-1185, Granada) musulmán. En el núcleo de sus ideas se encuentra el problema de unión del entendimiento humano con Dios. Para él la razón no puede vérselas con las verdades más altas, sino que tiene que echar mano de la fe.

Su libro El filósofo autodidacta se convierte en una parábola de la ascensión mística y los caminos para llegar a la verdad.

 

3.         Luís Vives, San Juan de Huarte y Antonio Nebrija

 

El término Renacimiento se refiere a la corriente que se basa en el resurgimiento de la cultura grecolatina, principalmente romana, abarcando ámbitos amplios como son la literatura, el arte y la política. Presenta una nueva mentalidad y actitud general, mientras que el humanismo viene a ser su programa pedagógico. En el renacimiento se potencia el humanismo, cuyo movimiento tiene presente al hombre en todas sus facetas, rompiendo con a ideología de la Edad Media, separando los natural de lo sobrenatural.

 

El humanismo en España pervivió hasta mediados del s. XVII, caracterizado por la armonía entre lo clásico, medieval y lo moderno. Entre sus características destacamos: religiosidad, individualidad, importancia de la lengua, saber integral, cosmopolitismo del saber y reformas metodológicas.

 

La humanística supone una rebelión contra las fuerzas conservadoras, de lo despótico y autoritario que atente contra el hombre; preside la formación de príncipes y difusión de una lengua, el castellano. En la educación han de intervenir todas las instituciones: escuela, familia, Estado, Iglesia… con el fin de que el individuo pueda convivir con ellas en armonía. Esta educación comienza en la primera infancia y se extiende durante toda la vida. Las buenas maneras y la educación eran consideradas como aspectos esenciales de la educación moral, y la educación física gozó de gran aceptación entre los humanistas, pero no sólo en cuestión de deportes sino también en la dieta y en la higiene.

 

En las escuelas elementales la lectura consistía en la pronunciación exacta de las palabras y en la memorización de las respuestas a preguntas del catecismo; por lo que se daban pocas oportunidades para una comprensión inteligente del significado. Las escuelas de gramática y estudios de humanidades, equivalentes a la secundaria actual, se extendían por todo el territorio español anejas a las universidades, o surgieron por iniciativa de la iglesia, monarquía o alguien pudiente. Entre ellas existía notables diferencias pero todas se basaban en la instrucción del latín, filosofía, historia, retórica y poética con el fin de conducir a la promoción del pueblo llano hacia el ideal de sabio humanista y prepararlos para estudios universitarios.

Las universidades mas destacadas de aquella época eran la de Salamanca y Alcalá. En ellas había dos niveles: inferior (artes) y superior (teología, derecho, cánones y medicina). Del nivel inferior surgieron los colegios mayores.

 

NEBRIJA: (1441-1522, Lebrija) humanista. Trata la buena formación y desarrollo del cuerpo, sus cuidados, etc. El ideal educativo implica la relación armónica entre lo intelectual y moral.

Defiende la lengua como signo de la unidad nacional.

Distingue entre pedagogo (tutor de pupilos en el ámbito restringido de la familia que vela por los estudios y obras de sus alumnos) y maestro (hombre honesto y virtuoso, que instruye a sus alumnos de viva voz y con lecturas; su docencia será sencilla y útil acorde a la capacidad de los alumnos). Piensa que la educación no puede ir contra el desarrollo natural del niño, sino que debe perfeccionar sus cualidades y suplir las que le falta.

Cuestiona si es mejor enseñar en casa o en la escuela; se decanta por la escuela y la institución pública, que reúne las mismas garantías que la privada pues el maestro debe cumplir las mismas virtudes tanto en una como en la otra para poder ser maestro.

Afirma también que el niño tiene una naturaleza lúdica a la que hay que darle otro sentido, plantea la posibilidad de que trabajo y juego pueden ser compatibles, sólo hay que redireccionar ese carácter lúdico del niño.

Su obra más importante fue “La primera gramática castellana” y “Arte de la lengua castellana”.

 

VIVES: (1492-1540). Nacido en Valencia.

El fin último de la educación para este autor era que todo lo hemos de referir a Cristo, partiendo de la naturaleza individual y social del educando. Crítica a la tradición sustituida por la intuición, la experimentación y el juicio crítico. Defiende la fe ilustrada y muy madura.

 

Estaba a favor de la educación para la mujer y creía que el maestro debía cumplir una serie de condiciones: competencia científica, capacidad pedagógica y pureza de costumbres; tener vocación para su ejercicio y perfeccionamiento progresivo del mismo; capacidad para adaptarse y adaptar la enseñanza al nivel y al ritmo de aprendizaje de sus alumnos; el tacto y la ponderación necesarios para la motivación, y especialmente para la administración de los premios y castigos. La labor del maestro es la de observar y examinar el ingenio del alumno.

 

El humanista ha de ser crítico con la verdad de los demás y con la suya propia y Dios es el único que la puede cuestionar, pues ha creado la realidad. Para él el ideal de la formación humanística era el bien saber, bien obrar y bien hablar.

Deseaba que la humanidad tuviera una lengua única, pero ya que esto no es posible, sería pecado no cultivar y conservar el latín, lengua universal extendida por todos los países.

Las obras mas importantes fueron sobre educación, moral, psicología y cuestiones sociales, todas ellas influidas por la ideología de Erasmo.

 

 

S. JUAN HUARTE: (1529-1588, Navarra), filosofo y medico español. Realizó un estudio sobre la medicina aplicada a la educación, que consistía en un estudio psíquico de las actitudes y aptitudes del alumno a través de las costumbres, temperamento y región donde vive. Solicita que el maestro averigüe/diagnostique estas actitudes y aptitudes para desarrollar al aluno en todas sus facetas a partir del material y metodología que crea conveniente.

Siempre que habla de educación lo hace desde una perspectiva psíquica, analizando lo orgánico, funcional y fisiólogo del ser humano.

Establece test etapas:

-          Hasta 14 años: memorización

-          14-25: raciocinio/entendimiento.

-          +25: preparado para la universidad si el alumno tiene ingenio y habilidad.

Su única obra, Examen de ingenios para las ciencias, cuyo aspecto más original es la teoría de la orientación profesional basaba en los agentes y factores de la educación.

 

 

SIMÓN ABRIL (1530-1590): defiende la existencia de una lengua única y que se enseñe con ella, el castellano, para que el alumno pueda llegar a todos los conocimientos sin limitación alguna de no entendimiento.

Piensa que la teología ha sido en ocasiones una ciencia que ha creado dudas y cometido errores, que la lógica facilita el camino hacia la verdad.

Pide mayor atención en las escuelas municipales a las ciencias necesarias para la vida del ciudadano junto a la agricultura pues son ciencias útiles para la sociedad, arquitectura y arte militar.


4.         Novatores versus escolásticos en al ilustración española

 

Mediados y finales del siglo XVIII. Se enmarca en la época de la Ilustración.

El movimiento de los novatores fue un antecedente de la Ilustración española. Este movimiento tuvo su origen en la universidad de Valencia. Estaba a favor de Newton y de los nuevos logros científicos. Defendían el verdadero método de estudiar y la experimentación en vez de tanta lógica. Eran personas cultas y leídas, entre ellos señalamos a Descartes, Rousseau…

También se caracteriza por el sensualismo, que hace referencia a que nada hay en el entendimiento que no haya pasado por los sentidos anteriormente.

 

El movimiento escolástico es de herencia aristotélica. Su finalidad era enseñar una verdad al hombre y una verdad revelada. Sus caracteres fundamentales son los siguientes:

  • Prefieren guardar y enseñar los conocimientos logrados por generaciones con el esfuerzo de los pensadores anteriores eludiendo la novedad.
  • No existen diferencias entre razón y revelación, que era objeto de estudio por Santo Tomás de Aquino. Tanto las verdades naturales como las sobrenaturales tienen la misma procedencia, que es Dios.
  • En cada escuela hacen culto a un patrón, de ahí el carácter hostil que existía entre ellas.
  • El método de enseñanza es el deductivo, racional, que no recurriera a la experimentación.
  • Poseían las cátedras de las universidades.
  • En las universidades e instituciones, ostentaba la Escolástica. El método y el estilo de este tipo de enseñanza escolástica se limitaban en general a repetir los grandes modelos del pasado.

 

Este frente entre novatores y escolásticos se mantiene a lo largo del siglo y son la clave de la educación.

 

Ilustración viene del latín ilustrare que significa nitidez, limpieza, luz…

En el siglo ilustrado se generaliza la opinión de quienes creen que la Iglesia, ni puede ni debe encargarse de la educación de los ciudadanos, así que se caracterizó por la secularización.

Para los ilustrados la cultura poseía valores ilimitados. Ella sola podía erradicar la ignorancia, causa de todos los males.

En España la Ilustración tiene un carácter cristiana, católica y regalista. Regalismo es la capacidad del Estado  y más concretamente de las monarquías para intervenir en asuntos eclesiásticos tanto de carácter regular como secular. La consecuencia más destacada de esta medida fue la expulsión de los jesuitas por no aceptar la intervención estatal. Además esta etapa se caracterizó por el despotismo ilustrado.

 

El analfabetismo y la falta de instrucción del pueblo bloqueaba el progreso y desarrollo del país, por ello se crearon las Escuelas de Enseñanza de Primeras Letras, que separaban a niños de niñas, donde el maestro tenía los mismos derechos que los maestros de artes liberales o humanidades y debían enseñar a leer, escribir, contar y la doctrina cristiana. Esta alfabetización se llevó a cabo mediante distintos tipos de escuelas:

Escuelas Reales, en Madrid, donde se hacían cuarteles que correspondían a calles o barrios donde había una o dos escuelas. Los monarcas ilustrados creaban que creando estas escuelas hacían actos de buena fe para la doctrina cristiana.

Escuelas gratuitas para la educación de niñas donde las instruían en actividades propias de su sexo. Las escuelas para niños donde se enseñaban retórica, gramática, y demás artes. Ambas financiadas por los fondos públicos.

Escuela de la Real comitiva donde se alfabetizaba al servicio de la casa Real con el fin de hacerles funcionarios Reales.

También a partir de congregaciones religiosas los niños pobres podían asistir a la enseñanza de las primeras letras.

 

Las Sociedades Económicas de Amigos del país también se preocuparon por la educación popular. Nació por iniciativa del saber y del progreso. Estas tenían un carácter ilustrador. Establecieron test objetivos, mejorar: el comercio, la agricultura y ciencia y artes útiles (personas con conocimientos de química, metalurgia, física, matemáticas…), para lo que crearon tres comisiones que hacían referencia a cada uno de los objetivos. Uno de sus principales objetivos era fomentar y mejorar cuanto fuese posible las Escuelas de Primeras Letras, para la cual introducirían el uso de libros, se preocupaban más por las ciencias aplicadas y útiles que por los saberes teóricos. Cumplieron con tres principios: difusión científico-cultural de los saberes útiles, educación popular y presencia de la comunidad en la realización de las directrices político-económicas.

 

La sociedad económica de Madrid creó las escuelas patrióticas cuyo fin era el de la educación para un oficio en la industria textil y artesanía, en realidad este tipo de escuelas estaba destinada para las niñas. Las escuelas de Oficios y Artes formaban a artesanos que los gremios tenían olvidada y suya reorganización era importante para la industria.

Las escuelas patrióticas en 1787 pasaron a manos de la Junta de Damas. Gracias a eso llegó a se famosa por sus enseñanzas de costura y adornos femeninos en los talleres.

 

La hermandad de San Cansiano fue sustituida por el Colegio Académico del Noble Arte de primeras letras con el fin de dar una buena formación a los maestros. En ella se estudiaba la pintura, arquitectura y escultura.

 

Durante el reinado de Carlos IV hay que citar las escuelas de secundaria que actuaban bajo el permiso real, como:

Reales Estudios de San Isidro con clara vocación de ser lo que en el tiempo podrá definirse como segunda enseñanza. Esta sustituiría el modelo jesuítico por el ilustrado y seglar.

Real Seminario de Nobles. Después de superar estos estudios se podía acceder a la universidad o a cualquier arma militar. Se exigía limpieza de sangre y nobleza de los padres y abuelos.

Real Seminario de Vergara de carácter técnico-científico.

Real Instituto Asturiano, Jovellanos estuvo presente en esta institución pues su ideología se basaba en los saberes y su aplicación en las artes para mejorar la agricultura, minería, auxiliando la industria, comercio y navegación.

Real Instituto Militar Pestalozzi, creado para formar a la juventud para la carrera militar. Su director Amorós daba importancia a la gimnasia acompañada de la formación intelectual, moral y religiosa, por ello, este instituto era diferente al de Nobles.

 

La reforma universitaria consistió en el divorcio entre la sociedad ilustrada y la propia universidad. En estas universidades existían tres clases de estudiantes:

- Colegiales, los más pudientes y becados en los colegios mayores.

- Sopistas eran aquellos que no podían meterse en la escala de colegios.

- Manteístas, pobres y residentes en pensiones o casa particulares, enfrentados a los colegiales pues no tenían las mismas oportunidades que ellos, y sus planes de estudios carecían de uniformidad y coherencia, y aun se dejaba sentir el espíritu escolástico.

 

 

Benito Jerónimo Feijoo (1676 - 1764).

Monje precursor de la ilustración en España, propone desterrar la física de Aristóteles.

Apostó por el acercamiento a la cultura europea. Critica la educación escolástica tradicional porque la conocía perfectamente.

Como profesional de la enseñanza estaba convencido de la necesidad de su reforma. No fue partidario de sistema alguno, por considerarlos a todos excesivamente pretenciosos.

La pedagogía feijoniana es claramente racionalista, invalida la “autoridad” en los asuntos estrictamente científicos y apuesta por el método empírico-racional. La nota más significativa es el experimentalismo, para ello hay que primero observar, luego experimentar y por último reflexionar sobre los datos. La experiencia es la gran maestra en cuestiones de ciencia.

 

Mayan y Siscar (1699-1781, Oliva)

Supo recoger lo valioso de la tradición universitaria y del sistema académico de su tiempo en los modelos nuevos de la cultura española.

Redactó un plan de estudios, La Idea del Nuevo Método para la enseñanza de las Universidades de España.

Para él la universidad era comunidad de maestros y estudiantes y comunicación de saberes, por ello el remedio debía ser para unos y para otros, proporcionando autonomía universitaria a cualquier ámbito (civil y religioso) a expensas únicamente del Estado, uniformando los estudios, potenciando la formación de los profesores y desarrollando un nuevo método que partía del principio de actividad e interés.

Su esfuerzo no fue en vano pues consiguió la uniformidad de los estudios en todas las universidades.

 

 

Pablo de Olavide (1725-1803, Lima) elaboró el Plan de Estudios para la Universidad de Sevilla asentado en los principios de monopolio estatal, autonomía interna, clasismo en la enseñanza negando el acceso a pobres y religiosos, y la aversión al espíritu de escuelas y el escolástico.

 

Campomanes (1723-1803): ministro, fiscal… entre otras cosas impulsor de las Reales Sociedades Económicas de Amigos del País que propuso, como consecuencia de la industrialización, crear escuelas populares destinadas a enseñar lo elemental y lo necesario para llegar al cargo de distintos puestos en las industrias populares.

 

5.         La universidad en tiempo de Carlos III

 

Última mitad del s. XVIII.

Esta etapa se caracterizó por la expulsión de los jesuitas que abandonan colegios y seminarios, por el encargo a Olavide de reformar la Universidad de Sevilla, por la reforma de las universidades haciéndola gratuita, uniformada (un currículo común a todas las universidades), centralizada bajo el poder del Consejo de Castilla, secularizada (apartándola de la iglesia) y con métodos y contenidos innovadores.

 

La reforma universitaria consistió en el divorcio entre la sociedad ilustrada y la propia universidad. En estas universidades existían tres clases de estudiantes:

- Colegiales, los más pudientes y becados en los colegios mayores.

- Sopistas eran aquellos que no podían meterse en la escala de colegios.

- Manteístas, pobres y residentes en pensiones o casa particulares, enfrentados a los colegiales pues no tenían las mismas oportunidades que ellos, y sus planes de estudios carecían de uniformidad y coherencia, y aun se dejaba sentir el espíritu escolástico.

 

 

Pablo de Olavide (1725-1803, Lima) elaboró el Plan de Estudios para la Universidad de Sevilla asentado en los principios de monopolio estatal, autonomía interna, clasicismo en la enseñanza negando el acceso a pobres y religiosos, y la aversión del espíritu de escuelas y el escolástico.

 

Los principales textos legales de la reforma universitaria de Carlos III fueron las Reales Cédulas y los planes de estudio de cada universidad, que surgirán tomando como modelo el nuevo plan de estudios de la universidad de Salamanca.

Las Reales Cédulas tratan cuestiones: administrativas, académicas y pedagógicas.

Las reformas administrativas incidió en el régimen de gobierno de la universidad en cuanto a la normativa vigente y el intervencionismo estatal, la provisión de cátedras con el fin de evitar situaciones de privilegio entre manteístas y colegiales, grados académicos para evitar abuso en la cesión de grados por falta de conocimientos y otros aspectos determinantes para el proceso de centralización y uniformización de la universidad.

 

El Plan General de Estudios de Salamanca propone actualizar las asignaturas de las cátedras, reglamentar la concurrencia de los estudiantes a las aulas y ser modelo y norma para las demás universidades.

Los alumnos pasaran sucesivamente por las cátedras de Latinidad, Humanidad y Retórica. A estos estudios se unirán los conocimientos del hebreo y griego.

 

Este plan refleja la tensión entre la tradición y el nuevo espíritu intelectual y científico, la actitud reacia de algunas órdenes religiosas, mayormente dominicos (tomistas) y agustinos (antitomistas), ante las reformas de la universidad de signo ilustrado y manteísta; la abstracción del gobierno y desacertada intervención en la reforma; las paupérrimas rentas universitarias, y la falta de preparación de los reformadores, supuso una serie de trabas que impidieron esta reforma.

 

6.         La educación popular en el siglo XVIII

 

Igual que el 4 sin novatores, escolásticos y no haciendo tanto hincapié en la ilustración.

 

7.         Jovellanos y su aportación a la educación española

 

1744-1811

Estudioso de economía civil, fundador y miembro activo de la Sociedad Económica Matritense de Amigos del País, y figura de las corrientes del regalismo ilustrado, se preocupó pro la educación pues la ignorancia es el origen de todos los males que corrompen la sociedad. Para él la educación sucede a la instrucción y la educación es la adquisición de bueno modales. El espíritu de los ilustrados españoles estaba a favor de la instrucción pública, gratuita, al menos en el nivel elemental, y universal en métodos y libros de estudio, como necesidad primaria para atender al retraso cultural del país con respecto a otras naciones. Esta había tomado cuerpo con los planes educativos de los pedagogos franceses al intentar democratizar la enseñanza y acabar con la educación clasista.

 

Jovellanos elevó a la Junta de Instrucción Pública de las Bases para la formación de un plan general de instrucción pública donde propuso los medios para difundir la buena instrucción para todas las clases del Estado así como los conocimientos para la educación.

El objeto general de toda instrucción se cifra en el conocimiento de Dios, del hombre y de la naturaleza.

 

Critica la educación contemporánea por sus métodos deductivos, el régimen semieclesiástico de las universidades, el abuso de la autoridad, pocos recursos de las fuentes (bíblicas, humanísticas, jurídicas, médicas) y el descuido de las lenguas vivas.

 

Buena parte de sus escritos pertenecen a dictámenes, censuras y representaciones de carácter jurídico solicitadas por el Supremo Consejo de Castilla.

 

 

En los estudios se resalta el interés en las humanidades, las que se reducen al arte de pensar, hablar y escribir bien, y sin las cuales el estudiante no puede esperar progreso alguno, exigiéndole ir a las fuentes mismas para contrastar conocimientos.

Promotor de la primera reforma universitaria moderna en España, llevadas a cabo bajo el reinado de Carlos III.  La reforma de la universidad durante el reinado de Carlos IV pretendía sacarla de la decadencia, causada por el carácter eclesiástico y vinculación a la Iglesia, los enfrentamientos entre las diversas ideologías y el abandono de las ciencias útiles. Por ello la universidad de Salamanca sería la que iniciaría esta reforma con el fin de que el resto de universidades siguieran sus pasos. Todo esto quedó en el intento pero repercutieron en planes venideros.

 

Además Jovellanos fue nombrado visitador general de los colegios de las órdenes militares con el fin de restablecer la decadencia de la literatura y hacer florecer la doctrina y los buenos y útiles conocimientos. En estos colegios como en los mayores existía cierto malestar por su clasismo, por la relajada autoridad y por las relaciones con la universidad.

 

A iniciativa de Jovellanos se creó en 1794 el Real Instituto Asturiano de Náutica y Mineralogía en Gijón, en el que intentó aplicar las ideas de la Ilustración en la enseñanza, dándole prioridad a las enseñanzas.

 

 

 

8.         1789 – 1833 La conflictiva génesis (zigzagueante génesis)

 

Guerra de la Independencia y las Cortes de Cádiz fue un  período de transición y cambios sociales y políticos. Se pasa de un régimen estamental a un régimen de clases. Políticamente, la soberanía que residía hasta entonces en los monarcas vuelve al pueblo.

 

En 1808: Motín de Aranjuez (Godoy se va a Francia). Dos meses después en España surge una Invasión Napoleónica. José I quería hacer una reforma modernizada de Corte napoleónica para sacar a España del atrasa. De haber triunfado la Revolución las reformas en las universidades hubieran sido igual que en Francia.

 

1808: Guerra de los 6 años, llamada Guerra de la Independencia, aunque será una guerra civil contra los afrancesados (ilustrados y progresistas).

 

Las minorías cultas, ilustradas, se dividen en dos grupos: los que estaban a favor de unirse a los franceses para renovar España y los que piensan que hay que cambiar la situación de España (son partidarios de echar a Bonaparte).

 

Se unen los progresistas y los conservadores, el resultado de esta unión es conseguir expulsar a las tropas de Bonaparte.

 

A comienzos del siglo XIX se inició el sistema educativo nacional, compendio de instituciones destinadas a la educación formal con el fin de ofrecer una enseñanza elemental a los ciudadanos cuyo control es estatal, a pesar de la presencia de la iglesia en las instituciones.

 

Las Cortes de Cádiz crearon la Constitución de 1812, la única en la historia de España que ha incluido un título referido al tema de la educación, en concreto el título IX. En esta constitución se respeta la organización anterior de la enseñanza en España, donde sólo se recogían la educación primaria y las universidades. Aunque no cambia la estructura, defiende la universalidad y la educación primaria para toda la población sin excepciones, la uniformidad de los planes de enseñanzas para todo el Estado, las competencias en educación recaen sobre las Cortes y no sobre el Gobierno. También se incluía en esta Constitución la enseñanza obligatoria del Catecismo.

 

El Informe de la Junta creada por la Regencia para proponer los medios para arreglar la instrucción pública en 1813 se basaba en torno a la instrucción en las primeras letras, segunda enseñanza, enseñanza superior, academia nacional, su gobierno, organización y administración por la Dirección General de Estudios. Este informe era la traducción aproximada del Rapport de Condorcet, con cierta influencia jovellanista.

 

Quintana elaboró en 1814 un informe de gran trascendencia para el futuro. Tiene también como referente el Rapport de Condorcet. El Informe de Quintana expone los principios de instrucción gratuita, igual, universal, completa, pública y libre, posteriormente convertido en norma legal en 1821 con algunas modificaciones. Hay que destacar que en ningún momento se mencionaba la educación femenina.

 

En 1814, vuelve Fernando VII y lo reciben en la frontera para que jure la Constitución. El rey, manda que el día 1 de Mayo, cierren todo lo que defendió la Constitución, por lo que surge la primera gran depresión de la España contemporánea y no se pueden ni mencionar las Cortes, declaró nula la Constitución y volvió al antiguo régimen. Por ello la educación volvió a estar en manos de la Iglesia, fundamentalmente la enseñanza primaria.

 

De 1814 - 20, es el primer período Dictatorial.

 

En 1821 es cuando se redacta como ley el Informe Quintana. Este reglamento de carácter legal estructura el sistema educativo en primera, segunda y tercera enseñanza, estructura inexistente en el antiguo régimen. Igualmente, determinaba la gratuidad de la enseñanza pública.

 

De 1823 a la muerte de Fernando VII, en 1833, las leyes impuestas establecían la uniformidad de los estudios de todas las universidades, la centralización, y la articulación jerárquica del gobierno, la inspección y la dirección de las escuelas.

 

En 1833 comienza la regencia de Mª Cristina, y, con ella, la década liberal.

 


9.         1812 – 1820 Liberalismo y educación

 

La continuidad del pensamiento pedagógico ilustrado en el primer liberalismo del siglo XIX español surgió de la convergencia del pensamiento revolucionario francés y el proceso político constitucional, principalmente con la constitución de Cádiz de 1812, la única en la historia de España que ha incluido un título referido al tema de la educación, en concreto el título IX.

En esta constitución se respeta la organización anterior de la enseñanza en España, donde sólo se recogían la educación primaria y las universidades. Aunque no cambia la estructura, defiende la universalidad y la educación primaria para toda la población sin excepciones, la uniformidad de los planes de enseñanzas para todo el Estado, las competencias en educación recaen sobre las Cortes y no sobre el Gobierno. También se incluía en esta Constitución la enseñanza obligatoria del Catecismo.

 

A pesar del espíritu regalista y del crecimiento del poder del Estado frente a la Iglesia, no se pudo debilitar las viejas estructuras universitarias ni hacerse proyectos ilustrados y otros no universitarios.

La cultura y la educación española tuvieron como referente la revolución francesa.

 

Quintana elaboró en 1814 un informe de gran trascendencia para el futuro. El Informe de Quintana expone los principios de instrucción igual, universal, uniforme, pública y libre. Tiene como referente el Rapport de Condorcet.

El informe de Quintana se convirtió en norma legal en 1821 con algunas modificaciones. Hay que destacar que en ningún momento se mencionaba la educación femenina.

 

En 1814, vuelve Fernando VII y lo reciben en la frontera para que jure la Constitución. El rey, manda que el día 1 de Mayo, cierren todo lo que defendió la Constitución, por lo que surge la primera gran depresión de la España contemporánea y no se pueden ni mencionar las Cortes declaró nula la Constitución y volvió al antiguo régimen. Por ello la educación volvió a estar en manos de la Iglesia, fundamentalmente la enseñanza primaria.

 

De 1814 - 20, es el primer período Dictatorial.

 

En 1821 es cuando se redacta como ley el Informe Quintana. Este reglamento de carácter legal estructura el sistema educativo en primera, segunda y tercera enseñanza, estructura inexistente formalmente en el antiguo régimen. Igualmente, determinaba la gratuidad de la enseñanza pública.

 

De 1823 hasta la muerte de Fernando VII, en 1833, las leyes impuestas establecían la uniformidad de los estudios de todas las universidades, la centralización, y la articulación jerárquica del gobierno, la inspección y la dirección de las escuelas.

 

En 1833 comienza la regencia de Mª Cristina, y, con ella, la década liberal.

 

Dimensiones histórico educativas de la ley Moyano

 

La década moderada de Isabel II se caracteriza por los continuas reformas que sufre el Plan Pidal (1845), cuando los progresistas llegan al poder en 1854, es evidente la necesidad de una norma que con rango de ley repule la compleja trama de la instrucción nacional. Progresistas y moderados coinciden en las grandes líneas del sistema educativo liberal, dando como resultado que buena parte del proyecto de Alonso Martínez se incorpora a la ley de Instrucción Pública de 9 septiembre de 1857 conocida como ley Moyano. Esta ley se mantendrá en vigor más de 100 años por haber sido una ley nacional y no de partido.

Su artífice Claudio Moyano acudiría a la formulación de una ley de bases que recogería los principios fundamentales del sistema evitará un debate parlamentario sobre cuestiones delicadas y complejas; el momento era el adecuado para una rápida tramitación y aprobación de las Cortes; por dos razones:

-          Evidente necesidad de una ley general que estableciera el sistema educativo construido a lo lardo de casi 50 años.

-          Existencia de un consenso bastante amplio sobre las instituciones educativas que las diferentes normas habían ido implantando.

 

Puede decirse que la ley Moyano no fue una ley innovadora sino una norma que venia a consagrar un sistema educativo cuyas bases fundamentales se encontraban ya en el Reglamento de 1821, en el Plan Duque de Rivas de 1836 y en el Plan Pidal de 1845, en tan solo un año es caso supo conseguir su redacción, aprobación y puesta en práctica.

Moyano se limitó a recoger experiencias y buscar un acuerdo en puntos clave, planteando una ley de bases que recogiera las claves en que se debería inspirar la enseñanza, autorizándose al gobierno para la promulgación de los correspondientes decretos legislativos que desarrollasen la ley pactada.

Dicha ley fue aprobada en el congreso y Senado sin grandes polémicas, siendo el punto más conflictivo en derecho de inspección que la iglesia tenia sobre la educación (concordato con la iglesia de 1851).

 

Este carácter puede observarse no solo en la organización de la enseñanza en tres grados, sino en la propia regulación de cada nivel académico. Así en la instrucción primaria hay dos etapas (elemental y superior) se establece también el principio de gratuidad relativa o los criterios conocidos sobre su financiación, selección de maestros y regulación de las escuelas normales. Respecto de la enseñanza media ahora adquiere sustantividad propia y plena autonomía de la superior, se consagra la división en dos clases (los generales y los llamados de aplicación) la implantación definitiva de los institutos y su financiación a cargo de los presupuestos provinciales. Y por último, lo que mas nos interesa aquí, la enseñanza universitaria, se regula mediante la distinción ya conocida de estudios de Facultad, Enseñanzas Técnicas y Enseñanzas Profesionales, reafirmando como en el Plan Pidal que solo los estudios realizados en establecimientos públicos tendrían validez académica.

 

Con la ley Moyano, se implantan definitivamente los grandes principios del moderantismo histórico:

-          Gratuidad relativa para enseñanza primaria.

-          Centralización de la instrucción pública

-          Incorporación de los estudios técnicos superiores y de las enseñanzas profesionales de tercera enseñaza.

-          Sistema de oposición y exigencia de forma del profesorado.

-          Reconocimiento de los estudios en la enseñanza privada.

-          Dependencia de la instrucción pública de las academias, bibliotecas, archivos y museos.

-          Uniformidad

-          Secularización y

-          Libertad de enseñanza limitada.

 

En cuanto a los requisitos para los centros privados la ley mantiene el criterio de graduar las exigencias. En la instrucción primaria bastará con tener 20 años cumplidos y poner el título de maestro; en cambio en secundaria se incrementan los requisitos, debiendo el profesorado ostentar la titilación correspondiente, realizar un deposito de fianza y proclamar el sometimiento del reglamento interno a las disposiciones del gobierno, si además el centro deseara la validez académica tendrá además otros requisitos: titulación profesorado y programa igual al instituto y examen anual en el instituto (había una excepción para los colegios religiosos en cuanto a titulación y fianza).

Se reconocía el derecho de la iglesia católica a vigilar la pureza ideológica de los estudios consecuencia del concordato de 1851, para velar por la pureza de la doctrina, la fe y las costumbres, y la educación religiosa.

 

Fue un diseño de ley bien definido por su estructura material y forma y por la coherencia de su contenido, distribuido en cuatro secciones: estudios, establecimientos de enseñanza, profesorado (para ser profesor era necesario ser español y justificar buena conducta religiosa y moral) y gobierno y administración de la instrucción pública.


Restauración

 

Tras la caída de la primera república en 1874, comenzó la transición a la Restauración borbónica, la noción republicana de libertad de enseñanza continuó vigente, pero una vez más surgieron nuevas dificultades en Fomento. Con la política educativa de Orovio, ministro de fomento (1875) volvían las restricciones de la libertad de cátedra.

 

La reorganización de estudios de segunda enseñanza y enseñanza superior, se insistía en la libertad de enseñanza en su doble sentido: ejercicio de libertad de cátedra o de magisterio y elección de maestros y centros.

 

La libertad llamada de enseñanza, debajo de cuyo nombre se comprende la libertad de pensamiento, significa en primer lugar que la idea puede manifestarse y propagarse sin trabas ni censuras por todos lo ámbitos de la sociedad, y que es permitido a todo particular, o asociación, o corporación, cualquiera que su índole, enseñar y aleccionar como les plazca, sin otro limite, fuera del que señalen las eternas y augustas leyes de la moral que el que les ponga su propio interés o la prudencia.

 

La razón moral de la libertad de enseñanza era el pensamiento pedagógico democrático y republicano, pero con caracteres de modernización y capacidad de aplicación real.

 

Con Orovio en la cartera de Fomento llegó la cuestión universitaria (1875) -la segunda- y la libertad de enseñanza se resguardó en la enseñanza libre: la programación de cursos no reglados en algunas universidades y facultades, y la posibilidad de crear centros libres de enseñanza como la ILE (1876)- constituyeron modos diferentes de un mismo intento: realizar la libertad de enseñanza en el quehacer de cada día en las aulas.

La segunda cuestión universitaria fue consecuencia del real decreto de 1875 y la circular adjunta que recordaba obligación de los catedráticos de ser fieles a los libros de texto autorizados y de no enseñar doctrina alguna contra la religión y la persona del rey. La protesta de algunos profesores provoco la separación de cátedras y el destierro o bien renuncias a sus cátedras.

 

Hasta 1881 no quedó cerrada la cuestión universitaria.

 

El debate de los artículos 11, 12, 13 de la constitución de la monarquía española (1876) suscitó cuestiones en torno a la separación del Estado y la Iglesia, la libertad de enseñanza… por parte de los partidos políticos.

Queipo de Llano, ministro de fomento, presentó poco después de aprobarse la constitución un Proyecto de Ley de Bases para la formación de la instrucción pública que pretendía ser conciliados y contentados de todos. No sirvió de nada, en cambio tuvieron buena acogida la creación de una cátedra de pedagogía froebeliana en al escuela normal, sus desvelos por al segunda enseñanza y la buena disposición con toda reforma que influyera en la mejora de la instrucción.

 

Con la presencia de Sagasta se forma el gobierno liberal (1881). La libertad de enseñanza parecía una realidad.

El turno de liberales y conservadores en el gobierno permitió una política educativa menos estridente y más adecuada al estatus social y cultural, político y económico, de la clase media. Conforme la burguesía aumentaba el proceso de culturalización se consolidó más y mejor en la sociedad española de las últimas décadas del siglo XIX. Conservadores y liberales procuraron fórmulas de acercamiento y concordia en materia de instrucción pública con tal de no estar en permanente cambio. El Real Decreto de 1885 de Alejandro Pidal y Mon venía a resolver la cuestión de enseñanza oficial y privada buscando en los centros asimilados una solución contra el monopolio del Estado. Esta asimilación afectaba a las escuelas libres de: primera enseñanza, institutos, universidades, escuelas especiales. Reconociendo sus estudios, grados y títulos después de pasar por los mismos tribunales de exámenes. Montero Ríos derogó el decreto de Pidal por inconstitucional.

 

A finales de XIX la instrucción pública se basaba en los siguientes principios:

- Tendencia liberal a hacer del Estado el gran artífice de la enseñanza era tenida como signo de progreso y modernización del país.

- La instrucción pública es una función de la sociedad que el Estado desempeña temporal y transitoriamente. El estado a de suplir las carencias provinciales y locales, el atraso moral del pueblo, el magisterio único y la enseñanza obligatoria.

- Reforma de la escuela primaria que sea real y eficaz apoyada en una inspección técnico-pedagógica y en las escuelas normales.

- La actualización del bachillerato dando respuestas a las demandas económicas, sociales, científicas y profesionales de la juventud de su tiempo.

- Intento de llegar a un modelo de universidad española que conjuntase las tendencias europeas reclamando siempre mayor nivel científico y la esperanza de autonomía enlazada con la libertad de cátedra.

 

La nueva constitución no facilitó el consenso en política escolar, por la interpretación que harán de su articulado los diferentes sectores políticos. El problema era la religión, mientras el sector mas intransigente del catolicismo español estaba a favor del control ideológico de las escuelas, los liberales más progresistas afirmaban la libertad de cátedra. Además el sistema de partidos turnantes hizo de la educación un espacio de lucha política por la libertad de enseñanza, describiendo la legislación educativa como un movimiento de péndulo en función de quien ocupase la cartera de educación. Aunque en un principio se reafirmó la conferencia del Estado, excluyendo la tolerancia religiosa y libertad de cátedra, más adelante se sucederán momentos en los que se proclama y defiende la libertad de enseñanza y de conciencia.

 

La educación volvió a tener un gran protagonismo a finales del siglo XIX. La crisis interna y la pérdida de las colonias hizo que se acuñara la frase “Salvar a España por la escuela”. La regeneración de España pasaba por la reforma de la escuela. A principios del siglo XX el consenso entre protagonistas y liberales daba sus frutos. Se reformaron las escuelas normales, la enseñanza secundaria y los planes de estudio de las enseñanzas universitarias. Las reformas también afectaron a la reglamentación de los exámenes, regulación de la enseñaza de la religión, a la titilación de profesorado, a la reordenaron del bachilletaro y a la autonomía universitaria. Un hecho muy destacado será el intento de que los maestros pasen a ser pagados por el tesoro público.

 

 

Institución de Libre Enseñanza (ILE)

 

Tras los acontecimientos revolucionarios del «sexenio liberal», el breve reinado de Amadeo I y la I República, el país vive una época en que la burguesía revolucionaria, tras el golpe de Sagunto, va a verse sometida a la semiclandestinidad; en esta coyuntura la Institución Libre de Enseñanza responderá a la necesidad de preparar los cuadros dirigentes para transformar a la sociedad, lo que suponía el acceso al poder de esa burguesía media que no se había integrado en el sistema social, político y económico de la Restauración. La Institución no tiene una función directamente política, sino que pretende formar los hombres capaces que el poder ha de necesitar en los distintos medios sociales; corresponde culturalmente a la proyección política de la democracia liberal y parlamentaria de la época.

La I.L.E. estuvo en un principio centrada en los aspectos de la enseñanza universitaria, pero pasa pronto a dedicarse con mayor empeño a la enseñanza primaria y secundaria. Se predicaba la reforma social a través de la enseñanza. Se postula la libertad de la ciencia y el libre examen, la tolerancia y el respeto mutuos, el intercambio con los países europeos, la secularización de la vida, en oposición al trabajo docente de las órdenes religiosas; se abren nuevas vías pedagógicas, con una idea de educación activa integral frente a la enseñanza memorística. La influencia de la Institución fue muy destacada, especialmente en su última época, en que se proyectó sobre las más diversas obras de carácter científico y cultural. Los institucionistas piensan que la transformación de la sociedad es posible dentro del sistema.

Las líneas ideológicas de la ILE arrancan del Krausismo, donde las implicaciones pedagógicas de la filosofía krausista obligan a poner en contacto directo al alumno con la naturaleza y con cualquier objeto de conocimiento (de ahí las clases experimentales y las excursiones), así como establecer gradualismo desde los gérmenes de cada disciplina de conocimiento hasta la suma complicación e interconexión de los niveles superiores.

Las bases fundacionales de la Institución se redactan en 1876 y constan de dos partes: I de la Asociación, II de la Institución. De entre su articulado cabe destacar el art. 15 que dice: La ILE es completamente ajena a todo espíritu e interés religioso, filosófico o político, proclamando tan sólo el principio de libertad e inviolabilidad de la ciencia, independencia de indagación y exposición siendo el único responsable el profesor; y el art. 16 donde se establece el programa de actividades: estudios, conferencias, cursos breves, biblioteca y gabinetes de material, boletín de publicaciones, concursos, premios y todo cuanto contribuye a promover la cultura general y sus propios fines. El proyecto constituye un el intento de crear el hombre nuevo perfilado idealmente en el proyecto de la filosofía krausista, capaz de enfrentarse con la situación moral del país, profundamente degradada.

El alma de la Institución fue Francisco Giner de los Ríos (1839-1915), catedrático de Filosofía del Derecho y Derecho Internacional de la universidad de Madrid. Las dificultades que tuvo en su cátedra le llevarán a fundar la Institución Libre de Enseñanza para poner en práctica sus ideas relacionadas con la educación, educación de la mujer junto con el hombre, necesidad de un método activo en clase, del contacto con la naturaleza, libertad religiosa, etc.). Interesado por la situación educativa viajo por otros países europeos. Desde ese instante y hasta el final de sus días, don Francisco Giner de los Ríos se dedicará en cuerpo y alma a poner en práctica las líneas pedagógicas que definen la Institución:

  • formación de hombres útiles a la sociedad
  • formación de hombres completos, abiertos a todos los ámbitos del saber humano.
  • pero sobre todo hombres capaces de concebir un ideal a través de
    • la coeducación y reconocimiento explícito de la mujer en pie de igualdad con el hombre;
    • el racionalismo: la razón como guía
    • la libertad de cátedra y de investigación,
    • la libertad de libros de textos
    • la supresión de los exámenes memorísticos
    • una escuela activa, neutra, no dogmática sino tolerante en contacto con la naturaleza, basada en el método científico, que abarca toda la vida del hombre.

 

Giner opuso la libertad a la autoridad.

Tiene un carácter ético y social, porque para él, el hombre es un ser pleno que da razón a su humanidad, inspira su vida y le designa un lugar en su comunidad.

La concepción institucionalista de la educación y la escuela se apreciaba por: a) el sentido humanista del pensamiento educativo gineriano; b) las aportaciones de los representantes de la ILE en el Congreso Nacional Pedagógico de Madrid (1882); c) el pensamiento innovador o reformista de Bartolomé Cossió a través de su labor como director del Museo Pedagógico Nacional.

a)      El fin de la enseñanza es la educación y defiende  al hombre como ser humano que tiene que aprender a vivir con libertad, donde la actividad escolar es fruto del trabajo entre el maestro y el discípulo, respetando la naturaleza humana del niño y desarrollando su responsabilidad racional y capacidad para lo moral, estético, social… sus contenidos de enseñanza se presentarán en su unidad, universalidad e integridad, ayudados de una metodología basada en la intuición, actividad y comunicación entre maestro y alumno.

b)      Al Congreso Pedagógico de Madrid 1882 acudieron varios componentes de la ILE y en sus conclusiones se refirieron: 1º  La enseñanza ha de ser obligatoria para todos y gratuita para los que no puedan pagarla, donde la escuela sea un lugar higiénico y agradable. 2º La educación ha de ser integral, armónica y progresiva con los mismos programas y procedimientos en los grados de primaria, tanto en las escuelas rurales como urbanas. 3º La intuición debe aplicarse a todas las enseñanzas. 4º Deben crearse escuelas de párvulos organizadas según el sistema de Froebel, al cargo de una mujer, pudiendo ir tanto niños como niñas a la misma clase. 5º La educación nacional exige la reforma de las escuelas normales y la ayuda de instituciones pedagógicas. 6º Mayor autoridad para el maestro y amplia libertad en la organización y régimen interno de la escuela.

c)      El pedagogo de la ILE  en sentido estricto fue Bartolomé Cossió, el Museo Pedagógico Nacional, el seminario y  la fuente de expansión de teorías, ensayos  y proyectos de la pedagogía de su tiempo. Su doctrina se fundamenta en estos preceptos:

-     La educación es arte y ciencia de saber ver la realidad.

-     Principio de la educación se funda en la naturaleza que se eleva a arte.

-     La libertad del discípulo, que cada uno es y alcanza, no contradice la actividad del   maestro.

-           La escuela no es imagen de la vida, sino juego del espíritu, que sirve a los seres humanos de refugio frente al duro vivir de cada día.

-            La escuela ha de ser única y unificada para todos.

-     Mejor formación científica y pedagógica para el maestro.

 

 

Pero conviene citar tras hechos históricos generadores de la creación de esta institución. Primero la primera cuestión universitaria (1868) cuando, tras una larga serie de incidentes Orovio, separa de sus cátedras a ciertos personajes por no firmar un manifiesto que atentaba contra la libertad de enseñanza. La revolución torna a sus puestos a los catedráticos krausistas.

La renuncia de Salmerón como presidente de la republica en 1874 señala un punto crítico de ruptura ente la filosofía y la realidad, indicando que la sociedad española no está preparada para las intenciones reformadoras. El tercer incidente se trata de la segunda cuestión universitaria, como reivindicación, de nuevo, de la libertad de enseñanza.

 

Y así en sus art. Del Boletín de la ILE (BILE) y varios escritos va apuntando las directrices de un reformismo pedagógico: la educación primaria debe ser general, obligatoria, integral, armónica, progresiva…; la segunda enseñanza ha de tener continuidad con la primera de carácter educativo e integral, no simplemente instructivo y que sus estudios estén abiertos al pueblo. Sobre la reforma universitaria, Cossió fue cauto en sus críticas, pero habló de la autonomía de la universidad, necesidad de becas o pensiones… así se conforma poco a poco el espíritu y talante de uno institucionalista

A partir de 1881 empezaron a enseñar en la ILE profesores formados en ella convirtiéndose  en el centro de toda una época de la cultura española y en cauce para la introducción en España  de las mas avanzadas teorías pedagógicas y científicas extranjeras hasta la Guerra Civil 1936

       La Institución Libre de Enseñanza, bajo la dirección de Giner, continuará su marcha como modelo de calidad de enseñanza, y rápidamente adquirió fama. Entre las organizaciones derivadas de la I.L.E. figuran

  • el Museo Pedagógico Nacional,
  • las Colonias Escolares,
  • la Junta para la ampliación de estudios e investigaciones científicas,
  • la Residencia de Estudiantes,
  • la Dirección General de Primera Enseñanza,
  • las Misiones Pedagógicas...

Esos eran los sueños de Giner y su contribución a la consecución de un país de hombres libres dirigidos por hombres libres y con preparación adecuada.

 Entre las personalidades, alumnos y profesores, en algún momento relacionados con la I.L.E. o formados directamente en ella, podemos citar, entre otros, a

  • Manuel Azaña,
  • Julián Bestéiro,
  • José Ortega  y Gasset
  • Federico García Lorca
  • Salvador Dalí
  • Antonio Machado
  • Juan Ramón Jiménez
  • Luís Buñuel
  • Miguel de Unamuno
  • Bosch Gimpera

 


Reglamento para las escuelas de instrucción primaria del Marqués de Someruelos (26, octubre, 1838)

 

Someruelos perteneció al estamento de procuradores en 1834. Medizábal le nombró miembro de la comisión que debía estudiar un proyecto de ley electoral. En 1837 fue nombrado para ocupar la cartera de Gobierno, y en 1838 elaboró el Reglamento para las escuelas de instrucción primaria.

Este reglamento determina por un lado el régimen correspondiente a las escuelas públicas en que se ha de dar esta instrucción y por otro, contribuye a que la enseñanza en estos centros sea tan eficaz y útil como conviene a los adelantamientos intelectuales y morales del pueblo.

 

El reglamento es prolijo por el desarrollo que ha de acometer pues hasta las cosas más obvias han de ser establecidas para el arreglo de escuelas y gobierno e instrucción de niños.

 

Se ha procurado dar a los prelados y comisionados eclesiásticos la intervención que corresponde a su ministerio.

 

En la formación del Reglamento se han tenido presentes los principios más importantes: primero que estos establecimientos destinados para todos lo son especialmente para los que carecen de medios. Segundo para conseguir lo que se espera es preciso que la educación moral y religiosa esté combinada con la intelectual y ocupando el primer lugar, acabando con las escuelas que se reducen solamente a enseñar a leer, escribir y contar poco menos que maquinalmente pues es necesario ejercitar el entendimiento junto con las facultades morales e intelectuales.

 

Los requisitos en cuanto a locales destinados a escuelas no se expresan ya que corresponden principalmente a los ayuntamientos, tampoco se especifican los muebles necesarios e instrumentos para la enseñanza ya que dependerá de los medios económicos de que se disponga. (Lecciones, pizarras, libros, papel…). Determina la edad de admisión y permanencia; niños de 3 o 4 años o de 15 a 20 años, ni en lo físico ni en lo moral cabe someterlos a disciplina común o colectiva. Excepcionalmente donde las circunstancias lo permitan podrán montarse escuelas de párvulos o niños atendidos por personas dependiendo del maestro.

 

Uno de los puntos que deben vigilar maestros y comisiones inspectoras es el aseo de los niños ya que la higiene es fundamental en la buena salud y el respeto por y de los demás. Imponer a los niños que tengan porte y modales dignos y sobre todo corregir el lenguaje sucio de la gente vulgar, frecuente entre las gentes sin educación.

Los castigos han de imponerse con moderación, sin cólera, sin crueldad y sin acompañarlo de palabras injuiciosas, pues todo castigo sino produce bien produce mal.

 

Se autoriza a los maestros y comisiones la elección de los libros que mejor les parezcan con la aprobación de la comisión provincial y comunicación al Gobierno. Se considera esta opción de más ventajosa para que muchos maestros puedan progresar en la enseñanza y acreditarse sintiéndose más motivados.

Se permite a los maestros elegir método de enseñaza conforme a las circunstancias y a su inclinación. Sabido es que la habilidad del maestro es el gran resorte de un método, no hay buen método para un mal maestro. Se conocen 3 métodos: individual, simultáneo y mutuo. Aunque podemos decir que los dos últimos forman uno.

Individual: es utilizado con muy pocos alumnos (3 o 4) y los avances dependen de la capacidad del alumno. No es útil en escuelas públicas por los numerosos alumnos.

Simultáneo: tiene por objeto hacer participes de una misma lección a todos los discípulos que puedan recibirla y la necesiten, formando secciones que trabajan una misma lección.

Mutuo: cada sección y cada clase están al cuidado inmediato y reciben la lección e un discípulo más adelantado, en vez de recibirla del maestro. El maestro instruye con cuidado a los instructores que luego instruyen a los demás.

El simultaneo o el mutuo se aplicará en función de número de alumnos por profesor.

 

Los exámenes públicos se celebrarán dos veces al año y no una como venía ocurriendo en todas las escuelas dependiendo del gobierno. Es esta una medida de control del gobierno en el ascenso o descenso de la instrucción pública para poner remedio si fuera necesario y evaluar a los maestros. Además fijarán los conocimientos necesarios para pasar de nivel. La mayor o menos eficacia de los exámenes dependerá en gran parte de las comisiones locales que son las encargadas.

En cuanto a premios los más útiles son libros, objetos de instrucción y los propios para excitar una curiosidad útil, también es preferible muchos de pequeño valor…

La mayor parte del contenido de este reglamento es aplicable a las escuelas de niños por lo que las mismas comisiones locales cuidarán su cumplimiento.

 

 

Gil de Zarate y el Plan Pidal

 

Gil de Zarate, fue una de las eminencias democráticas de este país que figuró en la escena política. Nació en el Escorial 1793, se educó en Madrid y París, de su vuelta a España 1811 se dedicó al estudio de las ciencias exactas, pero desgracias particulares le obligaron a dedicarse a la literatura. Es autor de multitud de obras teatrales. A raíz de la revolución de 1820 entra en política; en 1844 es nombrado director general de Instrucción Pública y también a subsecretario del ministerio de la Gobernación.

 

La asunción por parte del Estado de la función docente se presenta como la única solución al caos reinante.

En 1843 con la mayoría de edad de Isabel II se abre un periodo conocido como la década moderada, cuya clave está en la Constitución de 1845 evitando actitudes idealistas o radicales.

 

Bajo la constitución de 1845 en época hegemónica de los liberales moderados se proyecta el Plan General de Estudios de 17.09.1845, siendo ministro de Gobernación Pedro José Pidal y Antonio Gil de Zarate encargado de la Instrucción Pública. Gil de Zarate en su obra “De la Instrucción Pública en España” cita los principios fundamentales del Plan (características esenciales de la reforma): secularización, generalidad de la enseñanza, libertad, gratuidad relativa, centralización. El plan no modifico sustancialmente la instrucción primaria ya reformada en 1838, transformo la segunda enseñanza, como continuación de la primaria y caracterizada como “propia especialmente de las clases medias”, organizaba sólo la parte relativa a las enseñanzas secundarias y superior distribuida en cuatro clases:

- segunda enseñanza (filosofía)

- facultades mayores (teología, juridisprudencia, medicina, farmacia)

- estudios superiores (obtener grado de doctor o perfeccionar conocimientos humanos)

- estudios especiales (ingenierías, veterinaria, comercio, bellas artes)

 

Divídase el proyecto del Plan Pidal  en cuatro secciones:

 La primera trata de las diferentes clases de estudios, de las materias que ha de abrazar cada una de ellas, y del orden con que deberán darse las enseñanzas.

La segunda sección del proyecto habla de los establecimientos de enseñanza, así públicos como privados.

La tercera sección  habla del profesorado y todo lo concerniente a su preparación,  escalafonamiento en un cuerpo único, sueldos y aspiraciones

La cuarta y última sección del proyecto se refiere al gobierno general y particular de los establecimientos de enseñanza, así en la parte administrativa como en la disciplinaria y económica.

 

El Plan Pidal pudo acoger en su articulado aspectos curriculares y organizativos de planes y proyectos anteriores (Calamorde 1824; Duque de Rivas 1836; Infante 1841) de tal forma que fue bien acogido en ámbitos académicos, religiosos e intelectuales.

En el Plan se renuncia a una educación universal y gratuita en todos los grados y se establecen las bases para la primera definición del sistema educativo contemporáneo que se realiza con la ley Moyano.

Diez días después de aprobado el plan una real orden cesa a todos los rectores en ejercicio y su función la asumen Jefes Políticos que en calidad de visitadores y comisionados regios se encargan de la reorganización de los centros. Conforme al nuevo plan que es abiertamente centralizador y que se consideran públicos si están financiados por los presupuestos estatales y controlados por el gobierno.

 

Los medios para conseguir la centralización y control gubernamental serian: inclusión en presupuestos, unificación de fondos, integración de catedráticos en un cuerpo único, configuración de distrito universitario y uniformidad de textos y programas.

Los nuevos institutos definidos por la ley formaban parte de la universidad. La universidad es la misma que ha llegado hasta los años 60 del siglo XX. Antes de la reforma cada universidad se gobernaba de manera independiente, y tenía sus propios recursos y patrimonio. Pero en 1843 se habían suprimido las rentas y bienes propios de cada universidad, formándose una caja única administrada por una junta de centralización de fondos, que integro todos los recursos en los presupuestos generales del estado. Esto facilitó la uniformidad y centralización impuestas en el nuevo Plan. El sistema de autoridades es “piramidal descendente”,  y tiene su vértice en la regia figura que nombra a rectores, decanos, secretarios, depositarios… La estructura del profesorado se nos muestra bastante simplificada, al existir un cuerpo único de catedráticos (con tres niveles retributivos), auxiliados por los regentes. Los planes de estudio, los programas y los textos son los mismos para todas las universidades.

La promulgación del plan vino precedida de una amplia consulta a las universidades; el ministerio volvió a solicitar la opinión de las mismas al final del primer curso de nuevo funcionamiento.

El plan también regulaba las llamadas enseñanzas especiales que en ese momento se limitaban a caminos y minas.

Para la oposición a cátedra y obtención de grado de doctor se celebraría en la universidad central (Madrid) cabeza de las 10 universidades que permaneces después de de la reforma.

El plan condena la libertad de textos, deberán ser aprobados cada 3 años por el consejo de Instrucción Pública, esta norma se contradice con el sentido “liberal”. Con este plan se emancipa a la universidad de la vieja tutela eclesiástica y pasa al Estado ejerciendo su poder desde Madrid.

 

Desde ese momento comenzó a pesar de todo una etapa de esplendor material y científico, ya que la mayoría de las universidades carecían aparatos y maquinarias para el estudio de la física experimental y de otros materiales así como mobiliario adecuado y conservación de edificios.

Antiguamente la universidades eran independientes entre si y hasta del gobierno mismo. Cada cual tenía su régimen, sus estudios, métodos y pretensiones; disponían arbitrariamente de sus fondos, total que existía una anarquía universitaria.

Las facultades que existían en las universidades dependían  del número de alumnos que pudieran tener y los gastos que suponían.

Otro de los aspectos era el proporcionar a los catedráticos aumento de sueldo conforme adquiriesen años y servicios.

Con la firma del Concordato de la Santa Sede en 1851 el control de la enseñanza en todos los niveles de la educación pasa a la Iglesia.

La revolución burguesa de 1854, que abre El Bienio Progresista tendía al fomento de los estudios tecnológicos especiales para aprovechar los recursos y el comercio de sus productos. España se había quedado retrasada en estos campos respecto a otros países de Europa, por tanto en 1855 se crea el Plan para la enseñaza de los Estudios Industriales siendo ministro de Fomento Fernando de Luxan. Estas escuelas estaban estructuradas en 3 grados: elemental, profesional y central, y eran fundamentales para la prosperidad de la nación española. Posteriormente en 1855 y 1856 aparecen nuevos decretos para modificar la enseñanza en carreras y que afectaban al desarrollo del país (caminos, minas, agricultura, arquitectura).

Los progresistas mostraron su afán por una mayor presencia de los saberes útiles, científicos y tecnológicos en el sistema educativo nacional, pues el desarrollo de una nación está en su instrucción científica y técnica; en el comercio, en la hegemonía de una clase social y en políticos que promuevan la expansión de estos.

 

La vida de esta ley no fue larga ya que en 1857 se aprueba otra nueva denominada ley Moyano.

 

Importancia histórico-educativa del Plan de Duque de Rivas de 4 de agosto de 1836

 

La constitución de 1812 incorpora las bases del sistema educativo, en el titulo IX que exclusivamente se dedica a la instrucción publica

El Reglamento de 1821 procedía con algunas modificaciones del informe que elaboró José Manuel Quintana en 1814 y que ha tenido gran trascendencia en el futuro de la educación española. Este informe es una exposición de principios básicos en los que se defiende que la instrucción debe ser: igual, universal, uniforme, pública y libre, esto constituye la mejor forma del ideario liberal respecto a la educación.

 

El Reglamento dividía la estructura educativa en: primera, segunda y tercera enseñanza, estructura inexistente en el Antiguo Régimen. Primera era general e indispensable que se da a la infancia (saber leer y escribir) llamadas escuelas públicas de primeras letras. Segunda enseñanza estudios que habilitan para ejercer alguna profesión particular y se cursaban en cátedras anejas a universidades de provincia y otras escuelas especiales. También sancionaba la división de la instrucción pública y privada, siendo la pública uniforme y gratuita, y la privada debía ser extensiva a todos los estudios y profesiones.      

Con la vuelta al poder de Fernando VII de 1823-1833, se deroga este reglamento aprobándose otros de claro intento absolutista.

 

 Con la muerte de Fernando VII comienza la década liberal (1834-1843). Actuaba como regente la reina Mª Cristian y había necesidad de hacer una reforma sin perjudicar el arraigo y el progreso de las instituciones políticas y civiles. Los progresistas logran afianzar sus ideas y poder. El 4 de agosto de 1836 se aprueba el plan general de instrucción pública (plan Duque de Rivas) que apenas tuvo vigencia pero que supuso un antecedente importante en la ley Moyano y otras anteriores.

Este plan regulaba los tres grados de enseñanza: la instrucción primara que comprende la primaria elemental y la superior, la secundaria que comprende la elemental y la superior, y la instrucción superior a la que corresponden las facultades, escuelas especiales y los estudios de erudición respectivamente.

Este plan apuntaba rasgos esenciales del sistema educativo liberal:

-          gratuidad restringida y limitada

-          visos de secularización de la enseñanza

-          sentido práctico de los estudios

-          utilidad social

-          centralización administrativa de la enseñanza

-          preocupación por las ciencias positivas

 

El Plan Duque de Rivas es un perfeccionamiento del plan de instrucción de 1821, ambos son de corte liberal y persiguen los mismos fines, aunque el Plan del duque de Rivas está más desarrollado.

El ideario progresista en la educación es que esta sea: igual, universal, pública y libre.

El desarrollo del plan duque de Rivas contempla a grandes rasgos:

La instrucción primaria

-          la instrucción primaria es pública y privada, la instrucción primaria publica se dividirá en elemental y superior, la elemental comprenderá necesariamente: principios de religión y moral, lectura, escritura, principios de aritmética y gramática castellana y en el superior comprenderá: mayores nociones de aritmética, principios de geometría y sus aplicaciones, dibujo, nociones de física, química e historia…

-          la construcción de escuelas iba en función de los pueblo, medios o zonas (caseríos, aldeas…)

-          habrá en la capital del reino una escuela normal central de instrucción primaria par ala formación de maestros de las escuelas normales subalternas de cada provincia.

-          para ejercer de maestro en las escuelas primaria pública era necesario: tener 20 años, título previo-examen, tener certificado de buena conducta.

-          los ayuntamientos proporcionarán vivienda al maestro, lugar para las clases y un sueldo fijo anual.

-          la administración y gobierno de las escuelas primarias corresponde al ministerio de gobernación del reino y a las comisiones de provincia, partido y pueblo.

-          Para ejercer en las escuelas particulares o privadas de instrucción primaria se necesita: certificado de buena conducta, comunicación por escrito a la autoridad de los que va a enseñar, título y su lugar de residencia.

 

Instrucción secundaria, son estudios  a que no alcanza la primaria superior enfocada a clases acomodada para luego seguir en facultades mayores y escuelas especiales:

-          será también pública y privada.

-          Se dividirá en elemental y superior

-          Se dará en los institutos, bien sea elemental o superior, todo instituto superior tendrá anejo uno elemental.

-          Los fondos vendrán de los presupuestos y vía matrículas.

-          La instrucción secundaria privada tiene una serie de requisitos para ejercerla como son: español, mayor de 25, licenciado, buena conducta…

 

La tercera enseñanza, comprende facultades, escuelas especiales y estudios de erudición. El gobierno designará donde hayan de establecerse estos estudios, pudiendo haber en uno, dos o mas facultades especiales.

 

El profesorado de institutos y facultades se dividirá en: propietario, sustitutos y supernumerarios. Quedando reflejados los requisitos para la obtención de título, los sueldos y demás temas que les atañen.

 En los institutos elementales y facultades las bibliotecas estarán a cargo de un catedrático.

También se desarrolla en su articulado los métodos de enseñanza, matriculas, pruebas de curso y grados académicos.

Las comisiones de instrucción pública de provincia, partido y pueblo serán las encargadas de supervisar el funcionamiento de los centros así como proponer nuevos centros, mejoras, sanciones y todo aquello que vaya encaminado al mejor y más eficiente desarrollo de la instrucción.

 

EL MOTÍN DE LA GRANJA

El 12 de agosto 1836, es motivado por los liberales progresistas y obligan a Mª Cristina  a dejar sin efecto el estatuto real de 1834, que había sido creado para contentar a absolutista y liberales y que concedía más poderes a la corona,  y a jurar la constitución de 1812, aunque se pensaba que estaba desfasada, hasta que se convocaran cortes constituyentes y trajeran la nueva constitución de 1837. El motín fue como consecuencia de un gran descontento popular con revueltas en distintos puntos de España, por las decisiones tomadas en política económica según unos o por el descontento de la política conservadora según otros. La desamortización de Mendizábal no causó los efectos que el pueblo esperaba. Había un clima de crispación provocado por la incertidumbre de la Guerra Civil (carlista) y por la desastrosa situación económica.

Con la constitución de 1837 hubo intentos de desarrollar normativamente los preceptos constitucionales pero la sublevación de Espartero imposibilitó su aplicación.

 

 

 

Actuaba como regente la reina Mª Cristian y había necesidad de hacer una reforma sin perjudicar el arraigo y el progreso de las instituciones políticas y civiles. El desarrollo del plan contempla grandes rasgos, del Plan Duque de Rivas:

-          la instrucción primaria es pública y privada, la instrucción primaria publica se dividirá en elemental y superior, la elemental comprenderá necesariamente: principios de religión y moral, lectura, escritura, principios de aritmética y gramática castellana y en el superior comprenderá: mayores nociones de aritmética, principios de geometría y sus aplicaciones, dibujo, nociones de física, química e historia…

-          la construcción de escuelas iba en función de los pueblo, medios o zonas (caseríos, aldeas…)

-          habrá en la capital del reino una escuela normal central de instrucción primaria par ala formación de maestros de las esuelas normales subalternas de cada provincia.

-          para ejercer de maestro en las escuelas primaria pública era necesario: tener 20 años, título previo-examen, tener certificado de beuna conducta.

-          los ayuntamientos proporcionarán vivienda al maestro, lugar para las clases y un sueldo fijo anual.

-          la administración y gobierno de las escuelas primarias corresponde al ministerio de gobernación del reino y a las comisiones de provincia, partido y pueblo.

-          las escuelas particulares o privadas de instrucción primaria se necesita: certificado de buena conducta, comunicación por escrito a la autoridad de los que va a enseñar, título y su lugar de residencia.

 

Instrucción secundaria, son estudios que no alcanza la instrucción superior enfocada a clases acomodada para luego seguir en facultades mayores y escuelas especiales:

-          será también pública y privada.

-          Se dividirá en elemental y superior

-          Se dará en institutos elementales y superior que estarán anejos.

-          Los fondos vendrán de los presupuestos y vía matrículas.

-          La instrucción secundaria privada tiene una serie de requisitos para ejercerla como son: español, mayor de 25, licenciado, buena conducta…

 

La tercera enseñanza, el gobierno designará donde hayan de establecerse estos estudios pudiendo haber en uno, dos o mas facultades especiales.

 

 

El profesorado de institutos y facultades se dividirá en: propietario, sustitutos y supernumerarios. Quedando reflejados los requisitos para la obtención de título, los sueldos y demás temas que les atañen.

 

Las bibliotecas estarán a cargo de un catedrático.

 

Los grados académicos sólo podrán conferirse en institutos superiores o facultades.

 

Las comisiones de instrucción pública de provincia, partido y pueblo serán las encargadas de supervisar el funcionamiento de los centros así como proponer nuevos centros, mejoras, sanciones y todo aquello que vaya encaminado al mejor y más eficiente desarrollo de la instrucción.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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