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El rincón de pensar

Importancia de la orientación

Importancia de la orientación

La orientación es una disciplina de acción que parte de la elección para continuar con el desarrollo, es decir, que lo que pretende es ayudar al individuo a elegir para que desarrolle una actividad acorde a sus necesidades y preferencias. Además es un sistema o modelo de intervención presente en el currículo, que brinda asistencia al sujeto, en los actos que emprende el docente o especialista en la materia, en el contexto escolar y extraescolar.

 

Los objetivos de la orientación son, según Tyler (1978:87), “descubrir el potencial de cada sujeto y ver que cada uno tenga su oportunidad para desarrollar ese potencial al máximo en lo que mejor pueda ofrecer a sí mismo y al mundo”. Por lo que no tiene únicamente una índole terapéutica, sino fundamentalmente de prevención y de desarrollo, considerando el análisis de necesidades como paso previo a cualquier planificación, y una vez detectadas y priorizada dichas necesidades, diseñar programas de intervención que den satisfacción a las mismas.

 

La orientación tiene un carácter continuo, entendiéndose que debe prolongarse hasta el período de transición a la vida adulta y laboral, no sólo en cuanto a la orientación profesional, académica, etc. sino en cualquier aspecto de la vida estableciendo relaciones entre lo adquirido y el mundo real, pues como expuso Jones (1964: 50-57) “en la vida se dan muchas situaciones críticas en las cuales deben adoptarse decisiones importantes y de largo alcance”. En tales circunstancias, es necesario proporcionar una gama de habilidades, actitudes, conocimientos y experiencias que ayuden al individuo a tener iniciativa, tomar sus propias decisiones y autoevaluarse.

 

Álvarez, et al. (1998:67) considera que la ayuda al individuo se debe ofrecer en tres áreas básicas: personal-escolar, vocacional y/o profesional vocacional. Otros autores establecen otras áreas tomando como referencia estas tres y ampliando su número con áreas básicas relativas a la: economía, cultura, política, etc. Estas clasificaciones podrían reducirse en tres importantes y de necesidades: personal, académica y profesión vocacional; eludiendo la vocacional pues, va dirigida a ayudar a los alumnos a seleccionar inteligentemente entre varias alternativas que se correspondan con sus habilidades (Jacobson & Reavis, 1976); dicha orientación se incluiría en la profesional y personal, dado que a la hora de elegir formación/profesión tratamos la orientación profesional, y el completar aspectos cognitivos del individuo en cuento a sus preferencias; entraría dentro de las competencias de la orientación personal.

El resto de áreas básicas que mencionan otros autores pueden no tenerse en cuenta como orientación propiamente dicha, donde un individuo recibe asistencia de otro; dado que al orientar personal, académica y profesionalmente, se está dotando al individuo de habilidades y estrategias para afrontar decisiones de índole política, económica, etc. Por lo que no existiría orientación como tal, sino auto-orientación, si el proceso pedagógico previo ha sido correcto; pues las tres áreas básicas mencionadas con anterioridad (personal, académica y profesional) ofrecien al sujeto habilidades, actitudes, conocimientos y experiencias para afrontar dichos dilemas y decisiones.

 

La orientación académica o escolar se desenvuelve en las instituciones escolares, dirigida a los alumnos, docentes, familias, personal directivo, y aquel personal que se vincula directamente con la formación, capacitación, adiestramiento o entrenamiento. Esta orientación es un proceso continuo integrado en el proceso de enseñanza - aprendizaje, con la finalidad de prevenir posibles problemas y de dotar al alumno de las competencias necesarias para afrontar las demandas de cada etapa evolutiva, además de atender a la diversidad.

Como recurso más efectivo y de mayor alcance para dicha orientación académica se emplea la acción tutorial que es una acción sistemática, específicamente concretada en un tiempo y un espacio en la que el alumno recibe una especial atención, ya sea individual o grupalmente, considerándose como una acción personalizada, en colaboración con los padres y demás profesores. Esta acción tutorial es un eje dinamizador de las relaciones y colaboraciones entre diferentes agentes, por lo que sus responsables han de estar muy capacitados para esta tarea debido a que tienen que atender a la orientación personal, académica y profesional de los alumnos. La acción tutorial no puede quedar relegada a una simple asignatura sin fundamento para los alumnos, pues de las acciones tutoriales dependen el poder sacar el máximo provecho de las facultades de los alumnos.

Actualmente el tiempo estipulado para la tutoría con los alumnos es muy escaso si queremos hacer un buen estudio de cada uno de ellos por lo que muchos alumnos se quedan sin una sustancial orientación. Así mismo, sería conveniente comenzar la acción tutorial con los alumnos en los primeros años de escolaridad con el fin de obtener mayor información acerca de cada uno de ellos.

 

La Orientación Profesional es un proceso dirigido a lograr en el sujeto la autodeterminación profesional. Como cualquier otra orientación, transcurre a lo largo de la vida de la persona, comienza en las primeras edades y no culmina con salida del estudiante de un centro escolar sino que se extiende hasta los primeros años de su vida profesional. Esta orientación forma parte de la educación de la personalidad del sujeto, preparándole para la elección, formación, actuación profesional responsable, autovaloración de sí mismo, desarrollando la independencia, la perseverancia y la flexibilidad que le posibiliten una actuación profesional autodeterminada. Ello implica, no sólo un determinado “especialista” (psicólogo, pedagogo) de manera aislada, sino todos los agentes educativos de la escuela, la familia y la comunidad (padres, maestros, representantes de instituciones sociales)   que conjuntamente con los psicólogos y pedagogos debieran conformar el “equipo de orientadores”.

 

A lo largo de la asignatura, hemos tratado los cambios que ha sufrido la orientación en cuanto a leyes y modelos acordes a la época histórica/ economía/ educación,  los avances en investigaciones, las demandas de la sociedad y los roles del orientador, pasando de un mero detector de trastornos y planificador de tratamientos,  a un detector/ preventor de trastornos y situaciones de riesgos, planificador y seguidor de tratamientos, y evaluador de esos tratamientos y programas; entre otras muchas tareas que se le ha encomendado, como por ejemplo: asesorar, formar, investigar… Pero en la orientación no sólo existe un personaje o equipo de personas que llevan a cabo medidas, sino que se apoya en planes y programas, test/pruebas e informes que facilitan su labor.

De todo esto, se puede deducir la preparación, la formalidad, la responsabilidad y demás requisitos que debe integrar un buen orientador.

 

 

Como conclusión a todo lo expuesto anteriormente, añadiré que el término “orientación” es más complejo de lo que a simple vista parece, pues requiere del estudio y desarrollo en profundidad de todos los factores, ámbitos, modelos y agentes, que intervienen en la decisión, para obtener unos resultados satisfactorios.

 

 

 

 

Bibliografía:

http://www.orienta.org.mx/docs/Modelos%20de%20Orientacion.pdf.

 

http://www2.bvs.org.ve/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1316-00872004000100008&lng=es&nrm=iso

 

http://66.102.9.104/search?q=cache:W1_nBlNaNX4J:www.cepes.uh.cu/bibliomaestria/educacion%2520de%2520la%2520p

Transición profesional

Se puede estar de acuerdo con la proposición de “a mayor formación, mayor empleo”, pues cuanto mejor se esté formado mayor posibilidad de encontrar empleo tendrá. Por lo que, la formación que se oferte y tengan los individuos, la socialización, las rigideces del mercado de la contratación y del salario y la demografía del país, son factores clave en la transición profesional, pero a estas conclusiones pueden llegar todos. Así que se analizarán otros factores que intervienen en la búsqueda de empleo como, el contexto sociohistórico, económico-producción, cultural e ideológico, aunque este último lo podemos incluir en el sociohistórico o cultural.

El contexto sociohistórico y cultural abarcan los factores de situación familiar, demográficos pues como se ha visto a lo largo de la historia aquellas épocas donde ha existido una gran natalidad (baby boom) esta nueva generación ha encontrado problemas para encontrar trabajo dado que existen muchos para cubrir un número determinado de puesto, por ello una medida que se puede adoptar para evitar esta situación es ampliar la etapa de escolarización y así cubrir los puestos de trabajo paulatinamente sin masificaciones.

El contexto económico-producción tiene en cuenta las prestaciones sociales y el mercado laboral tanto productivo como de finanzas. Como ya se ha visto en otras reflexiones y textos de otros autores, la producción actual ofrece bienes y servicios de forma flexible, es decir, que puede cambiar su producción dependiendo de la demanda. Esto se debe a la nueva organización de las empresa en base al capitalismo informacional, es decir, al capitalismo sustentado en el intercambio de información y conocimiento gracias a las TICs, creando sociedades en red y facilitando la deslocalización de las empresas en diferentes países atendiendo más de cerca a la demanda y favoreciendo la adquisición de información para la nueva regeneración de conocimiento sobre la producción.

Estos contextos convergen en los ajustes de expectativas de los individuos para la consecución de logros, o con otras palabras, dependiendo de la formación del sujeto tendrá unas expectativas y se le irá orientando en su formación para que consiga ese logro. Cuanta más formación se tenga más capacidad de logro existirá dado que estará preparado para saber buscar, seleccionar y promocionarse en su trabajo. Aunque la escuela carece en este aspecto, pues no hay orientación profesional, los alumnos se dejan llevar, lo que conlleva a “se hace mucho pero se decide poco” (Casal),  por eso desde las primeras etapas el sujeto debe comenzar a decidir por muy simples que sean las cosas, para que cuando lleguen los momentos importantes sepan afrontar esas situaciones y sepan elegir la alternativa más adecuada para su situación.

Así que por un lado tenemos la generación de expectativas y el ajuste de logros (todo lo relacionado con la formación) y por otro lado tenemos la situación del individuo (contextos). La intersección de ambas claves de la transición a la vida laboral de forma perpendicular nos ofrecen seis modelos o tipos de personas que pueden salir de esta convergencia: éxito precoz, trayectorias obreras, aproximación sucesiva, trayectoria en precario, trayectoria en desestructuración y trayectoria de adscripción familiar.

El éxito precoz, hace referencia a sujetos de mucha formación y ajuste de expectativas, que han encontrado rápidamente trabajo o ha sido rápida su promoción interna en la empresa. Las capacidades de logro de estas personas es la idónea. En este modelo podemos encuadrar a personas que acaban su formación, opositan y aprueban la primera vez que se presentan, o gente que tiene suerte y les contratan pronto en una empresa.

La trayectoria obrera, son personas que han adquirido escasa formación y han encontrado trabajo rápidamente, pero sus expectativas de logro son bajas. Un ejemplo de este modelo son personas que con el graduado han buscado trabajo como mozos de almacén, peones, camareros, etc.

La aproximación sucesiva, son personas con altas expectativas y mucha formación, pero tardan en encontrar el puesto de trabajo acorde a lo que ellos mismos se exigen. Esta forma de transitar no implica estar parado hasta hallar el puesto de empleo esperado; sino que primero se transita en precario, es decir, emplearse en trabajos que requieren escasa cualificación, con contratos temporales, salarios bajos y alternándolos con épocas de paro, hasta encontrar el trabajo definitivo. Actualmente esta combinación de transiciones es la forma dominante entre los jóvenes. Un ejemplo de esta situación puede ser universitarios recién salido de la carrera que se emplean en supermercados, tiendas… hasta que por fin encuentran el trabajo que esperaban.

Hay que tener cuidado con esta transición pues se puede caer en una descualificación si no se halla el trabajo definitivo y si no se promueve el aprendizaje permanente o formación continua.

La trayectoria en precario o vulnerabilidad, son personas que pueden tener mucha cualificación pero que no encuentran trabajo estable que sea acorde con sus expectativas y tardan mucho en estabilizarse o simplemente no lo encuentran. Esta trayectoria puede generar en estos empleados descualificación porque sus competencias adquiridas son mayores de las que les exige el trabajo. Además esta trayectoria tiene otro handicap que es que a medida que pasan los años más difícil será para el sujeto encontrar trabajo.

La trayectoria de adscripción familiar, puede darse con un ajuste de expectativas complejo o simple pero siempre de forma precoz, pues dependiendo del sector que atienda la empresa familiar requerirá de unos conocimientos más especializados y más complejos que otros, pero siempre una vez terminada la formación su puesto de trabajo estará asegurado.

La trayectoria en desestructuración, es la más compleja. Se da cuando existe apenas formación y ajuste de expectativas a un nivel medio; tardan en encontrar trabajo o incluso no lo llegan a encontrar. Esta situación se da especialmente en sectores de marginación que pueden cobrar un salario a través de la economía sumergida o sectores de marginación social como personas de otras culturas o razas.

El tener claro los diferentes tipos de modelos que se pueden dar nos pueden ayudar a nosotros mismo a averiguar en qué situación nos encontramos, en cuál nos gustaría estar, qué puede ser mejor para nosotros y así ayudarnos a decidir.

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA

CASAL BATALLER, J.: Modalidades de transición profesional y precarización del empleo.

Historias de vida

Historias de vida

 “Somos lo que vemos” o “nadie ve fuera lo que tiene dentro”, esto quiere decir que nuestra conducta se ve reflejada en nuestra percepción, es decir nuestra forma de ver el mundo.

La percepción se asemeja a un mapa que refleja parte del territorio, es decir, una parte del mundo real. Por ello, no podemos estar siempre seguros de ser poseedores de la verdad pues dependiendo de cada uno, el mapa/percepción será diferente, pues el ser humano es subjetivo por naturaleza y cada cual tendrá una forma diferente de interpretación. Por tanto, ¿qué es la realidad mas que un ente constituido por visiones subjetivas de los individuos?

La realidad social es una convergencia entre la cultura/contexto en el que vive el sujeto y el sí mismo de la persona o personalidad. Como vemos, el contexto influye pero existe un margen de determinismo que nos permite libertad para tomar decisiones.

Para poder analizar esta realidad es necesario conocer el ámbito laboral, económico, educativo… y por ello, la educación ha de dar mayor formación sobre el mundo del trabajo para aumentar la capacidad de elección y no dar la espalda a los problemas que se planteen.

Dentro de la realidad social, las historias de vida nos ayudarán a analizarla, siendo una imagen social del “sí mismo que actúa como puente ente la cultura y la personalidad” (Jaime Ochoa, 1996-97). En el pasado, estas historias de vida jugaban un papel importante en la vida social y era la manera de transmitir los elementos de vida de una generación a otra (Lucca &Berrios, 2002). Actualmente es una forma de estudiar los acontecimientos de forma descriptiva, atendiendo especialmente al proceso de narración de los hechos tanto significativos como poco significativos, más que en los datos cuantitativos; con el fin, de rescatar los valores y creencias de una cultura, observar e interpretar la evolución de las personas a través de los aspectos positivos que les llevan a tener éxito y la corrección de aquellos aspectos que realmente no aportan bienestar y desarrollo de una sociedad, para por fin, comprender la realidad. Pues el efecto de una historia de vida se ve reflejado en los temas culturales de la sociedad, temas personales, institucionales y en las historias sociales.

Los problemas que podemos encontrarnos a la hora de realizar estas entrevistas pueden ser que los entrevistados no nos digan las cosas como realmente sucedieron, y dejarnos seducir por cómo se expresa el entrevistado y enajenarnos mentalmente. Por este motivo es necesario observar al sujeto con el que hablamos, averiguar si existe coherencia y consistencia en lo que dice, y mantener la distancia.

 

Cuando culmina el estudio de las historias de vida se llega a una profunda reflexión sobre los eventos incluidos, experiencias y sentimientos del entrevistado que son necesarios incluir en la investigación dado que como dijimos en el inicio, la realidad es un compendio de subjetividades y esta es una más.

 

 

BIBLIOGRAFÍA

OCHOA, J.: “Las historias de vida: un balcón para leer lo social”

 

Estado de bienestar VS neolibelarismo, la educación y el trabajo

Estado de bienestar VS  neolibelarismo, la educación y el trabajo

El neoliberalismo es una corriente socio-política con características culturales y económicas propias. En esta corriente prima el mercado libre y la privatización como búsqueda de la calidad de los servicios, lo que conlleva a transformar a los ciudadanos en clientes. Esto difiere de un “Estado de Bienestar” donde el Estado regula los servicios para que se oferten como públicos, pudiendo llegar a cualquier ciudadano que lo necesite de forma gratuita. Mientras un “estado de bienestar” procura llevar los servicios públicos (la educación, sanidad y lo relacionado con la tercera edad) a todos los ciudadanos por igual, buscando la calidad y cantidad sin importar el rendimiento; en un estado neoliberal destacan las características cuantitativas y no las cualitativas, o dicho con otras palabras, para el neoliberalismo prima la cantidad y el rendimiento, y no la calidad de los servicios que se prestan.

 

Tanto el neoliberalismo como el “estado de bienestar” tienen una base capitalista que procuran perfeccionar; pero hay que distinguir que el estado de bienestar sabe compaginar la economía y la cultura, buscando el bien común; mientras que el neoliberalismo lo hace desde una perspectiva de un país poderoso, buscando de forma frenéticamente la acumulación de riquezas, sin importar los medios, mientras se cumpla el fin. Esta mentalidad de quitar importancia al medio para llegar al fin, es lo que nos lleva a la pérdida de los valores morales y culturales, que a su vez provocan problemáticas en áreas sociales y culturales.

 

En un estado de bienestar el fin último es el bienestar del ser humano en toda su extensión, de tal manera, que el Estado interviene para poder poner al alcance del individuo todos los medios necesarios, conjugando su disponibilidad económica en prestar la mayor cantidad de servicios con una calidad y eficacia máximas. Para observar adecuadamente la valoración social de las cosas, tanto en función de su escasez, como su utilidad, se debe promover y tutelar el funcionamiento libre de los mercados, impidiendo las conductas monopólicas, oligopólicas y las interferencias del Estado, y así mantener un sistema político estable basado en la libertad individual; siendo necesario para ello estudios y modificaciones pertinentes, y evitar desequilibrios e inestabilidades de todo tipo.

 

En el sistema de estado de bienestar, el sector de la formación /educación que se ha de impartir a los individuos, debe centrarse en lo cualitativo, igual que su política, con el fin, de proporcionar competencias de aprender a aprender que sustenten una actitud para autoformarse, detectar necesidades de formación y tener una actitud positiva para la movilidad, con el objeto de educar para el trabajo y que los individuos no fracasen en este aspecto. Esta educación comienza en las primeras etapas a partir de las competencias básicas que pretenden que el sujeto se autorealice y se integre en una sociedad. Cada nivel de la educación proporciona unas competencias específicas acordes a la edad de los individuos, éstas parten de las competencias generales y de actitud o personalidad del trabajador hasta llegar a las competencias ocupacionales específicas. Por eso, cuanta más formación y competencias tenga un sujeto, mayor posibilidad de encontrar empleo tendrán.

La ideología competitiva neoliberal conduce a un empobrecimiento cultural, donde todo se reduce a elementos relacionados con la empresa, el mercado, la gestión, la productividad y la innovación, reduciendo el proceso de desarrollo del ser humano y social a las percepciones, motivaciones y comportamientos de un sistema global, en la que la individualización y personalización son irrelevantes para la economía que es lo importante. Por ello, la escuela neoliberal promueve una mentalidad competitiva para crear la lógica del ganador, en la cual la interactuación del hombre con la sociedad está guiada por su interés personal, persiguiendo un máximo de satisfacción, determinado por sus propios fines y sin tener en cuenta el resto de la sociedad o bien aprovecharse de ella. La solución a este problema es cambiar el tipo de educación, pero esta tarea no es tan fácil como se plantea. Antes de cambiar hay que averiguar lo que se pretende conseguir con esta modificación, de tal forma que a su vez se pueda compaginar ciencia y economía con un trasfondo de competencias básicas.

 

El problema que existe en España es que estamos en un sistema neoliberal y lo que importa son los aspectos cuantitativos, a pesar de lo que existe sobre papel. Hemos llegado a esta situación porque la sociedad es muy amplia y ha crecido rápidamente en los últimos años, pero los servicios no han crecido acorde con la sociedad, haciendo que la atención a los ciudadanos sea insuficiente y de baja calidad.

El desempleo juvenil en España es elevado ya que depende de la formación, actitud de cada uno y de la creación de puestos de trabajo a través de los distintos sectores de producción. En este aspecto arrastramos tres condiciones estructurales que aumentan el desempleo:

-         Expectativas de ser funcionario lo que disminuye la autonomía e iniciativa de gestionar el propio empleo.

-         Sobrecualificación: ocupación laboral que requiere menor cualificación de la que tiene certificada, lo que supone que este sujeto pierda su cualificación.

-         No movilizar recursos humanos.

La sobrecualificación y la descualificación están vinculadas y su origen es la creencia extendida sobre el cambio tecnológico y desarrollo, lo que implica un aumento de la cualificación de los trabajadores.

La cualificación y el aprovechamiento de estos conocimientos para el desarrollo de la tarea, sólo se da con los trabajadores de élite pues su profesión implica seguir aprendiendo y generar conocimiento/información, ya que su formación está basada en habilidades conocimientos, creatividad y responsabilidad. Además estos trabajadores gozan del privilegio de una seguridad en el empleo “de por vida”, son valorados psicológica y socialmente, y la empresa amplía, garantiza y completa permanentemente su formación profesional tanto a largo como corto plazo, pues crean una imagen de la empresa ya que colaboran con el capital. La dependencia de la empresa y los trabajadores de élite es recíproca, uno depende de la empresa para tener una calidad de vida y el otro expone cara al público trabajadores que causen buena imagen para vender sus productos.

Por el contrario, los que desarrollan tareas inferiores y rutinarias pueden sufrir una descualificación, dado que están sobrecualificados para la tarea que desempeñan, pues se preparan/educan exhaustivamente para trabajos que no requieren tantas competencias, lo que origina una descualificación al olvidar los conocimientos que adquirieron en su formación y al no ser necesarios para los trabajos que desarrollan ya que las innovaciones tecnológicas hacen la mayor parte del trabajo. No obstante el resto de trabajadores se clasifican:

a)      personal no cualificado pero con trabajo medianamente estable.

b)      los que están muy cualificados pero son contratados como personal sin calificar, que acabamos de explicar.

c)      los que trabajan en puestos precarios tanto por su labor como por sus condiciones en su contrato.

La segregación entre los diferentes trabajadores, se ha convertido en el rasgo dominante de todas las sociedades industrializadas a partir de mediados de los 70, aunque en el estado de bienestar el fin último de su política se hace material (repartir la riqueza en su sociedad), mientras que en el neoliberalismo no. Este corte de trabajadores élite y el resto se debe a las tecnologías de información y comunicación, pues disponen a los trabajadores en una jerarquía, no en forma piramidal, sino en forma de embudo invertido, donde la parte más estrecha está formada por los trabajadores de élite y las más ancha el resto de trabajadores, sin casi la existencia de un estadio intermedio proporcional entre ambos, o dicho de otra forma, que se pasa de elite al resto directamente puesto que el punto de inflexión que los distingue está formado por la maquinaria que realiza el trabajo. Por ejemplo, el trabajador de élite instala un programa en la máquina y sólo se necesita a otro trabajador para que la encienda y se ponga a producir.

Esta segregación entre trabajadores de élite y el resto de trabajadores fomenta la discriminación social ya que los de élite pueden acceder con mayor facilidad a la cultura que el resto de trabajadores.

 

Las TICs (tecnologías de información y comunicación) crean puestos de trabajo, especialmente en el sector terciario, que requieren mucha información/conocimiento pero no tanta fuerza de trabajo, ya que la maquinaria realiza ese trabajo, permitiendo: una organización flexible de los productos, es decir, cambiar la producción en función de la demanda; una deslocalización de las empresas repartiendo sucursales por distintos países; y una globalización, es decir, tener un núcleo generador de la información que la envíe a distintos países sin necesidad de tener núcleos generadores de conocimiento en cada lugar donde exista la empresa. Pero como contrapartida esta maquinaria produce más y mejor con un menor número de empleados, convirtiendo a los trabajadores en un ejercito de reserva para la industria que depende del volumen de ventas, pues se contrata y despide en función de la demanda sin protección social, y en caso de que exista seguridad en el empleo con la firma de la empresa, tiene como reverso la precariedad del empleo. Por eso, para vencer el paro, las empresas han de ser más competitivas y aumentar su producción, lo que llevaría a contratar a más trabajadores. Esto estimularía la situación del comercio pues a más disponibilidad de trabajo, más productos y servicios, los precios se abaratan y la gente gasta más.

“El ser humano tiene que poder amar su trabajo y adherirse a los fines de su empresa para dar lo mejor de sí mismo” (Gorz, 1997). Para ello según formula Peter Glozt hay que: solidarizar a los fuertes con los débiles. Esta ética se enfrenta a la situación de rendimiento, esfuerzo y profesionalismo, sin humanización, donde lo que prima es el egoísmo hipercompetitivo del neoliberalismo que permite que sólo triunfen los mejores y mientras, el resto de trabajadores en precario, parados y marginados, reciben ayudas económicas para que continúen en su situación de precariedad, sin ser estimulados y recompensados por su esfuerzo, y ayudándoles a optar a puestos de empleo permanentes.

 

Como síntesis, la educación va encaminada hacia la producción/mercado y nuestro Estado de neolibelarismo perjudica este sector, ya que la sociedad no es consciente de la realidad, dado que sólo los pudientes pueden permitirse el “lujo” de recibir una buena educación que les permita adquirir un lenguaje político y por tanto hacer una buena crítica política que saque a la sociedad de su estado de enajenación.

 

 

BIBLIOGRAFÍA:

 

ANGULO, F., Y OTROS: “Escuela pública y sociedad neoliberal”. Niño y Dárila Editores.

FERNÁNDEZ ENGUITA, M. (1992): “Educación, formación y empleo”.

GARCÍA MONTALVO, J. (2010): Art. “Desempleo juvenil y formación”. El País.

GORZ, A. (1997): “Metamorfosis del trabajo”. Capítulo VI: “Una última transformación de la ideología del trabajo”. Madrid. Editorial Sistema.

SEPÚLVEDA, L. (2002): “El concepto de competencias laborales en educación. Notas para un ejercicio crítico”. Revista digital UMBRAL 2000, nº 8.

SOTELO, I. (2010): Art. “Crisis económica y educación”. El País.

 

Todos manos a la obra

  Se realizó una dinámica de grupo que consistía en resolver un problema matemático para calcular el tiempo que tarda un autobús en realizar un trayecto, siguiendo unas reglas.

  Había una dificultad que impedía resolverlo rápida y fácilmente, pues las medidas de tiempo y distancia eran inventadas, aunque al final se podía establecer una asociación con las de la realidad. Así mismo, para resolver el ejercicio era necesario seguir una serie de instrucciones que dificultaban llegar a la solución, puesto que para empezar había que intentar resolverlo sin lápiz y papel. Pero pronto, se comprobó que en la mayoría de los casos, era indispensable lápiz y papel pues eran muchas medidas e inusuales, y por ello escribirlo era una estrategia para poder avanzar en el ejercicio. Como se puede ver con la utilización de esta estrategia, la PNL (programación neuro-lingüística) interviene en este proceso y es palpable, pues dependiendo de la persona su percepción es más visual, auditiva o kinestésica, y en este ejercicio las personas que fueran visuales o kinestésicas, no serían capaces de previsualizar el resultado sin otro tipo de refuerzo.

 

  Esta actividad no se realizó con el fin de averiguar la competencia en matemáticas, sino para evaluar/valorar, la capacidad de trabajo cooperativo a la hora de explicar ideas, comunicarnos sin interrupciones, comprobar que nos expresamos correctamente, respetar las opiniones de los demás y mostrar nuestro apoyo aun sin estar de acuerdo, mantener la atención, respetar las instrucciones, distribuir los tiempos para realizar la tarea, y llegar a unas conclusiones.

 

  El desarrollo de la actividad se vio afectado por la orientación/predisposición a los resultados pues se ha querido acabar pronto y bien, debido a la idea de que era una actividad fácil que se aprendió en el colegio; por ello, nos precipitamos a resolverlo y creó frustración al no lograr el resultado correcto. Este, tal vez, haya sido el gran problema, pues la clave de cualquier tarea es recapacitar sobre cómo resolverla y dividir los procesos, pues se requiere de un planteamiento y organización inicial. Se habla de procesos/etapas y no de tiempo, pues dependiendo de cada etapa se necesitaría más o menos tiempo. El tiempo puede impedir el trabajo cooperativo, ya que en ocasiones se crea el efecto polizón (alguien se descuelga de la tarea indiferentemente de los factores que lo ocasionen, pero no impide que sus compañeros sigan trabajando). En este caso como el trabajo es cooperativo donde todos deben ser iguales, participar y comprender por completo la tarea, este inconveniente se solucionaría dando una pequeña explicación al que se queda descolgado y si aun así no llega a comprenderlo y el tiempo apremia el resto de los integrantes deberían seguir con la tarea hasta resolverlo y finalmente volvérselo a explicar con más detenimiento. El factor esencial de un trabajo cooperativo es aprovechar las distintas facultades de cada individuo y encaminarlas hacia el mejor resultado, actualmente esto lo vemos reflejado en muchos campos de la vida práctica. Cuando se trabaja cooperativamente se comparte la metacognición, es decir, se genera conocimiento al plantear la información de cada uno, contrastarla, recapacitar sobre ella y llegar a una conclusión, incluso mediante consenso se pueden crear reglas alternativas a las originales siempre y cuando pretendan mejorar los resultados.

  Otro factor clave es la responsabilidad, pues uno debe ser responsable de sí mismo, hacer que los demás sean responsables y responsabilizarse de todo el equipo, pues es la forma de fomentar la confianza y crear mejor clima a la hora de trabajar, pues cooperar es convivir. Para ello, destinar roles a cada uno de los componentes puede ayudar al trabajo cooperativo y evitar el efecto polizón. Los roles siempre están presentes pero es necesario ser conscientes de ellos para que el trabajo salga adelante. Esto no se hace con el fin de que unos trabajen más o menos, sino para tener presente todas las funciones que sustentan el trabajo.

Estos roles pueden ser:

-         Coordinador: encargado de coordinar el material, controlar el tiempo, hacer respetar las normas…

-         Secretario: encargado de anotar, recopilar y sintetizar lo que se trabaje.

-         Supervisor del orden: encargado de realizar tareas de observación, centrar el trabajo para evitar la dispersión de los miembros…

-         Incentivador del diálogo: responsable de procurar que los miembros del equipo intervengan en la realización de la tarea.

-         Etc.

 

  Esta dinámica realizada en clase, es una estrategia más que nos dota y amplía nuestro conocimiento sobre la competencia de “aprender a aprender”, entiendo por trabajo cooperativo la asociación entre personas que van en busca de ayuda mutua en tanto procuran realizar una actividad conjunta, de tal manera que puedan aprender unos de otros.

 

  En definitiva, este tipo de trabajo no garantiza la eficacia, pero coordinando acciones es posible alcanzar objetivos que de otra manera no se podrían conseguir. En añadido, permite la unión, el apoyo mutuo, mayor voluntad, consiguiendo crear más y cansándose menos... ya que los esfuerzos individuales articulados en un grupo cooperativo cobran más fuerza.

El duende

El duende

"El duende", técnica basado en enseñar al alumno cuando sienta la necesidad de aprender o intentando crear esa necesidad (metodología, claramente, basada en las ideas del Emilio, pues deja al libre albedrío el aprendizaje de los alumnos respetando su libertad, su maduración, sus intereses y necesidades). Ahora bien, se me plantea el siguiente interrogante ¿y si las necesidades de aprendizaje van con retraso o simplemente algunas de ellas no le surgen por más que se provoquen? ¿No se enseña? Desde mi punto de vista habría que forzar si llegásemos a esa situación. ¿Y qué hacer si todos los alumnos tienen un interés diferente al resto de compañeros al mismo tiempo? ¿El maestro se divide? Según lo que entendí en la lectura el maestro debe estar presente en el momento que le surja la necesidad del niño, por lo que no podría atender a todos.

 

Por otro lado, empleando esta metodología habría que adaptar todos los niveles del sistema educativo donde primasen los deseos del alumno, lo que nos conllevaría a una enseñanza individualizada como la que se hizo hipotéticamente en el Emilio, dado que cada alumno tendrá diferentes intereses al resto de compañeros.

La propuesta de Rousseau no es tan buena como parece pues plantea una sociedad donde hubiese un maestro por alumno que le acompañase a lo largo de toda su vida (sabiendo que los aprendizajes nunca acaban, se realizan a lo largo de toda la vida y siempre necesitamos una orientación). Este método no es sostenible pues sólo los ricos podrían mantener a un maestro particular durante toda la vida del niño y el maestro debería dedicarse plenamente a su profesión.

¿Qué queremos?

¿Qué queremos?

La sociedad demanda jóvenes que se integren en la vida social y laboral, que sepan desenvolverse en dicha sociedad, pero nuestros adolescentes no consiguen esta meta.

Partiendo de la base de que los estudiantes no se sienten vinculados a sus compañeros, profesores y en general a su centro, no podemos exigirles que se vinculen a la sociedad y se adapten a ella rápidamente dado que en la escuela no se les enseña lo que hay fuera de ella. De ahí que exista tanto fracaso escolar. Pero aquí viene la pregunta ¿fracasan los estudiantes o fracasamos nosotros como expertos en educación? Cierto es que tal y como está planteado el currículo en secundaria existe fracaso por parte de los alumnos, pero evidentemente esto sucede dado que el currículo no se adapta a la realidad, y en caso de que exista en secundaria, esta adaptación se realiza incorporando más contenidos a los ya existentes y sobrecargando el currículo. Así mismo, otro handicap que se suma a este fracaso es el modo de plantear la materia puesto que el maestro tiene la vana misión de transmitir un conocimiento sin preocuparse por el aprendizaje de los alumnos, lo mismo que se hacia a principios del siglo XX. Esto se debe a que los profesores de secundaria no tienen conocimientos de pedagogía, parte fundamental para llevar un buen proceso de enseñanza-aprendizaje pues se asemejan a las reglas gramaticales, necesarias para escribir bien, de lo contrario nadie entenderá lo que escribimos. únicamente de la asignatura en la que se han especializado, por ello no saben transmitirlos y siguen con la metodología que se emprendió en 1970 con la Ley General de Educación que consistía en un libro de texto y otro libro con soluciones para el profesorado como remedio inmediato, con el fin de dar tiempo mientras se preparaba al profesorado, renovaba su metodología, la adaptaba a las circunstancias y época del momento, y así poder llevar a cabo una gran reforma partiendo de las innovaciones individuales de los docentes.

Volviendo a la situación del alumnado de secundaria tras este compendio de ideas es evidente que se propicie una situación desmotivante que lleve al fracaso de los mismos.

 

En caso de que un alumno consiga buenos resultados con la metodología llevada a cabo no implica que esté satisfecho con la calidad de su experiencia escolar, pues sigue encontrando problemas a la hora de encontrar la funcionalidad de sus conocimientos aprendidos. Además se imposibilita al alumno a desafiarse a sí mismo para que cree e imagine con el fin de ir más allá de lo producido en clase. De esto que fuera del ámbito escolar busquen otros desafíos, en ocasiones perjudiciales para ellos mismos y para el resto de la sociedad. Con esto no se pretende decir que el currículo cree expectativas en sentido difuso, sino la manera de propiciar experiencias de desafío real y significativo.

 

Además de estos problemas que se nos plantean en la educación secundaria, se reseñaría tres más. Uno de ellos las tareas encomendadas a los alumnos para casa o lo que comúnmente llamamos “deberes”, pues en muchas ocasiones son repeticiones que aburren a los alumnos ya que el alumno que capta el contenido al tercer ejercicio realizado no necesita repetirlo más veces pues le aburre; por el contrario, los alumnos que no consiguiesen aprender ese contenido después de una serie de repeticiones, acaba aborreciendo ese tema o incluso la asignatura pues le supone una bajada de autoestima al no conseguir culminar el aprendizaje.

El otro problema que se plantear es la globalización y unificación de la educación dado la ratio de alumnado por grupo-clase, quedando en una utopía la individualización de la enseñaza. Esto supone que se busque el término medio en la educación, desatendiendo a aquellos alumnos que no llegan a la media y aquellos que la superan. Como bien sabemos los superdotados son un porcentaje importante en el fracaso escolar a pesar de sus altas capacidades pues se aburren en clase y los que no alcanzan los objetivos buscan otros que si pueden culminar abandonando de la misma forma la secundaria.

 

El último handicap que encontramos, es el planteamiento que se hace de la educación de secundaria a partir de asignaturas, hace que se cataloguen unas materias por encima de otras, olvidando el motivo principal de la educación (el desarrollo integral del individuo). Con ello lo que se fomenta es la competitividad entre departamentos o profesores y en identificar una asignatura con un maestro en vez de un contiendo. Un planteamiento ideal sería un trabajo cooperativo entre todos los maestros y los alumnos, pues ambos buscan la misma meta, la educación de los jóvenes. Pero para poder llevar a cabo este proyecto sería necesario mayor autonomía en los centros para que pudiesen organizarse acorde a las demandas de sus alumnos y menos dependencia de las autonomías. Así mismo, en vez de instruir en asignaturas sería más conveniente impartir clase a través de proyectos por áreas con el fin de unificar todas las materias y no hacer la clasificación de importantes y materias “María”. De este modo sólo existiría un par de departamentos y se favorecería el trabajo por equipo entre el profesorado, consiguiendo así una adaptación curricular adecuada para los alumnos de ese centro, ya que según Beane la integración curricular implica una estructura en la que las decisiones se toman de abajo arriba, de los alumnos a nivel de aula al centro escolar, para poder lograr los cuatro pilares básicos de la educación del Informe Delors basados en aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a ser, aprender a convivir.

Del mismo modo una forma para afrontar los distintos conocimientos sería conveniente partir de la observación, experimentación, investigación, imaginación… pues son métodos más cercanos a la realidad que pueden inquietar mejor a los alumnos hacia esos conocimientos, de tal forma que ellos sean los que demanden los saberes tal como se plantea en la experiencia de “El duende”.

 

Por último, puede resultar fácil elaborar una reflexión, hablar y plantear propuestas de reforma para la integración del currículo desde la teoría, pero en la realidad no es tan sencillo llevarlo a la práctica por los desafíos, obstáculos y “pequeños beneficios” (pues es un proceso muy lento para observar estos avances), por lo que el profesorado no está dispuesto, si no saben y han observado dichos progresos en los jóvenes, llevar a cabo la integración curricular. Por otro lado, es importante empezar con la integración curricular pues “los jóvenes tienen derecho a ser inteligentes, estar bien informados, realizar auténticos trabajos, saber lo que ocurre, pensar críticamente, formar unos valores, emitir juicios y a ser respetados” (J. A. Beane).

 

Logros educativos

Tratar el tema de la educación en la actualidad puede resultar sencillo ya que parece ser que todo el mundo entiende y es capaz de hacer una crítica sobre él. Pero si los propios estudiantes de magisterio y demás especialidades relacionadas con la educación no saben la realidad a la que se van a enfrentar por la falta  de formación que poseen, al ser esta escasa, no actualizada y renovada, ¿cómo se atreven personas de a pie a criticar la práctica docente si carecen aun más de conocimiento sobre los procesos de enseñanza-aprendizaje, si son ellos los que no colaboran/apoyan al centro y los profesores, debido, en ocasiones, a la falta de tiempo por parte de las familias al trabajar los tutores legales de los niños, delegando así la educación de los niños en las escuelas? Cierto es que estamos muy lejos de modelos educativos que dan resultado y que son los mejores, que los alumnos cada vez se siente menos motivados por estudiar al no ser los conocimientos que aprenden funcionales pues como bien sabemos no es tan importante el contenido conceptual como el procedimental, hoy en día si no se aplica lo que se sabe de poco sirve. Además cada vez el alumnado acepta menos la autoridad y es más conflictivo, bien sea por la etapa de su desarrollo en la que se encuentra, la falta de conocimiento por parte del profesorado para implantar y aprovechar la interculturalidad que se presentan en las aulas, el currículo basado en libros de texto, etc. Pero en vez de criticar a la educación y echar balones fueran culpando unos a otros ¿no será mejor mirarnos a nosotros mismo como individuos de uno en uno y averiguar si somos cada uno ejemplos para una nueva sociedad? PISA es un informe que no compara, sino que quiere ayudarnos a ver los fallos individuales de cada país. La educación está ligada a la cultura y a las demandas de la sociedad, así que ¿por qué no demandamos una educación que compense las desigualdades sociales? ¿O que se centre más en contenidos procedimentales y no tanto en aprender de retahíla? Si las cosas están así es también porque nosotros las demandamos (como se puede comprobar en muchas tutorías de padres con tutores demandan conocimientos que ellos aprendieron en su época o que se ciñan más al libro de texto que para eso lo han comprado). Actualmente la mejor educación impartida, en muchos casos, es la de centros privados al tener más recursos. Esta realidad/mentalidad fomenta una sociedad desigualitaria, creando guetos en vez de escuelas públicas donde los maestros se sienten desmotivados y estresados, resistiéndose al cambio pues según su concepción la falta de consideración que la sociedad tiene hacia ellos y la incentivación económica no es suficiente como para aguantar esas situaciones.

Tengamos perspectiva histórica como indica el artículo de “reformas y más reformas”; aprendamos de nuestro pasado y saquemos lo mejor de nuestro sistema educativo de antaño aplicándolo a nuestros tiempos donde existía mayor libertad y régimen interno en las escuelas, la educación era única y unificada, libre de ideologías y creencias, basada en el razonamiento y la libertad del alumno sin olvidar el papel del maestro, y donde realmente la educación española adquirió fama, se convirtió en un modelo de calidad educativa y de donde salieron grandes personajes como J. Ortega y Gasset, S. Dalí, A. Machado, M. Azaña, J. Bestéiro, L. Buñuel… (Véase la Institución de Libre Enseñanza). No estamos tan lejos de conseguir eso, ya casi se consiguió una vez y sólo tendríamos que volverlo a reproducir.

 

Por otro lado, se piensa que el sistema actual español es bueno pues nuestros alumnos son capaces de llegar a los mismos conocimientos que otros alumnos europeos. Desde mi punto de vista, acorde con lo que ocurre actualmente en nuestro país, en el momento que se politiza y se descentraliza permitiendo a cada comunidad autónoma que adapte y desarrolle su currículo a la normativa vigente, la educación deja de ser buena y más cuando existe inestabilidad política, pues el ideal de la escuela es crear individuos libres, no condicionados a una ideología y de esta forma se consigue lo contrario. Así mismo, a esto se aúna el poco capital destinado para la educación con el fin de aplicar las leyes establecidas (que para algo se elaboran); abrir más aulas para disminuir la ratio por aula pues de esta forma un maestro no es capaz de atender a 25 alumnos a la vez y llevar a cabo una enseñanza individualizada; contratar más profesionales expertos en los centros, destinar más materiales y recursos para el proceso enseñanza-aprendizaje, más medios para detectar necesidades educativas especiales para así poder compensar las desigualdades sociales antes mencionadas; destinar un horario desde las primeras etapas educativas a las tutorías para consensuar temas de forma democrática para que aprendan ese valor; soslayar la competitividad entre departamentos/profesores pues todos tienen la misma función, enseñar, etc.

 

Después de exponer de forma general y muy breve el contexto situacional del sistema educativo español me centraré en una etapa que tanto el gobierno como la sociedad tiene poca consideración, la educación infantil y en concreto, la de la comunidad de Madrid. Partiendo de la base de que cada comunidad autónoma desarrolla el currículo como cree conveniente, existen claras diferencias no sólo en aprender o no un idioma, sino en los contenidos y normativa que condiciona/ambienta los centros donde se imparte esta etapa. El nuevo currículo para esta CCAA descrito como RD17/2008 para el segundo ciclo de infantil y el RD18/2008 para el primer ciclo, reescriben el currículo tomando como base los anteriores, modificando la formulación de los objetivos, áreas y demás, y cambiando algunos aspectos como los expuestos a continuación.

En el primer ciclo de esta etapa (educación infantil) se nos plantea un problema al aumentar la ratio por maestro, disminuir el espacio por alumno en las aulas, la opción de eliminar espacios al aire libre dentro de los centros de educación infantil, y la permisibilidad de “maestros” no titulados para educar a los niños. La conclusión a la que podemos llegar después de este currículo es que se pretende dar menor calidad educativa convirtiéndola en una etapa de carácter asistencial que no educa y así lograr  privatizar la enseñanza empezando desde las primeras etapas.

En el segundo ciclo, ya fue, en su día, un logro conseguir la jornada continuada a pesar de las posibles críticas que aparecieron ya que de esta forma se conseguía una continuada asistencia a clase y evitando el absentismo por la tarde porque el alumno, al ser tan pequeño, necesitaba una siesta. Pero en vez de conseguir logros, fomentando esta etapa e ir progresando, lo que sucede es todo lo contrario. La nueva normativa amplia las expectativas que se espera de los alumnos de la etapa de infantil, pues en leyes anteriores simplemente se les exigía que se iniciaran en ciertas habilidades de lecto-escritura, lógico-matemática, ritmo, etc., lo que está muy bien pues desde pequeños en cuantas más habilidades se inicien, más estimulados estarán para el aprendizaje, así como más adaptados al contexto/realidad que les rodea. Pero el inconveniente se plantea cuando se pretende que este alumnado culmine estos aprendizajes sin tener en cuenta que los alumnos maduran a distintos ritmos y no todos lograrán en el mismo grado estos objetivos, generando estrés en el alumno y en el maestro por no lograr dichos objetivos. Este planteamiento puede resultar contradictorio ya que la etapa de infantil no es obligatoria y de esta forma quedan descolgados aquellos alumnos que no asistan a la etapa de infantil y empiecen directamente en primaria, por lo que quedarán descolgados al dar por sabidos ciertos conocimientos.

¿Cómo solventar este problema? ¿Explicando a legisladores la definición e importancia del currículo? ¿O explicando el desarrollo del ser humano a lo largo de las distintas etapas por las que atraviesa? Al niño hay que educarle como niño no como hombre del mañana adaptándonos a sus demandas.