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El rincón de pensar

Currículo educativo

Currículo educativo

En esta reflexión, ofreceremos un punto de vista sobre el cambio en la educación que se debe llevar a cabo a partir de una correcta concepción del currículo.

 

Son necesarias instituciones educativas para adquirir conocimientos específicos impartidos por especialistas en la materia que puedan centrarse más en el proceso de aprendizaje que en el de enseñanza, dado que no todo se puede aprender en la familia y en la calle. La familia, primer contexto de desarrollo del niño, y la escuela, que hoy ocupa un ámbito importante donde se dan la mayor parte de los aprendizajes, garantiza la transmisión de conocimientos y habilidades culturales que determinan nuestro grupo social, ofreciendo una copia de la realidad. Aunque no es tan importante lo que se aprende, pues los conocimientos que puedan ser relevantes no podrán ser adquiridos en el tiempo que estén escolarizados dada la gran cantidad de contenidos existentes, sino que será más relevante la forma de aprenderlo, de buscar la información, de seleccionarla y de ser crítico con ella; aquí el maestro juega un papel esencial ya que tiene que averiguar cómo enseñar y estimular la estrategia de aprender a aprender del alumno. Con esto se pretende decir que no es tan importante el contenido como meta u objetivo final, sino como un medio que permita llevar a cabo un aprendizaje.

La capacidad de aprender esta hecha de una actividad permanente y nunca de una  aceptación pasiva de los conocimientos, lo importante es enseñar a aprender y reflexionar sobre los que se sabe. Se trata de aprender a construir, para no tener que limitarse a reproducir conocimientos de otros, con el fin de capacitarles para decidir en cada situación que tengan que enfrentarse. Este constructivismo potencia el “saber hacer” (contenido procedimental), que indica la correcta interiorización del conocimiento, creando así seres reflexivos que saben lo que hacen. Si se sigue esta metodología, el maestro no jugará el papel de monopolio sino que los aprendices producirán su propio conocimiento (el ideal de la enseñanza), de tal forma que los alumnos alcancen un juicio sensato, llegando a confiar en sí mismos y motivándose para seguir aprendiendo.

Esto supone romper con todo lo que hasta entonces se ha venido haciendo, obligando al alumno a conocer el valor de lo aprendido, su utilidad y haciéndolo palpable. Aquí es donde entra en juego el currículo como herramienta de trabajo para los profesores, respondiendo no sólo a lo material sino también al qué, cómo y por qué enseñar. El dar respuesta al qué debe enseñarse es dar respuesta a los contenidos, buscar la eficacia. En el cómo el centro de interés es la ordenación de las experiencias a las que vamos a someter al alumno para que se dé el aprendizaje. El por qué o para qué, se centra en el fin para el que se enseña, es decir, qué tiene de bueno ese contenido para que se tenga que aprender.

Por ello el currículo responde como herramientas y soluciones a problemas. Se plantea como solución, aunque provisional y discutible, a un problema educativo con el fin de mejorar la calidad del aprendizaje y de la enseñanza. Debe proponer lo que los estudiantes deben aprender. El alumno es el elemento principal, fijándose en unos objetivos mínimos y asegurándonos de su aprendizaje. Pero para emplear esta herramienta no basta sólo con saber qué hay que hacer y cómo se hace, sino también entender lo que se hace y reconducir la práctica y no cambiar sin más de método. No es una herramienta definitiva para solucionar un problema y a la que hay que obedecer, sino de la que hay que aprender. En este sentido se exige al alumnado que sea reflexivo con lo que aprende pero también se debe exigir que el maestro lo sea con la práctica que lleva a cabo.

 

 

Actualmente el currículo es cerrado, basado en libros de texto y en un conocimiento memorístico, no significativo, sustentado en prácticas de reproducción y no producción diciendo lo que hay que hacer. Está centrado en la sociedad sin tener en cuenta a los alumnos. No debería partir del grupo-clase, sino de los alumnos dada su heterogeneidad pero teniendo en cuenta el contexto en el que se encuentran, centrado en los intereses y experiencias de los alumnos por encima de las asignaturas, lógicamente sin olvidar los contenidos.

 

El currículo es un papel vivo que hay que darle validez, llevarlo a la práctica y actualizarlo constantemente. Esto se ve impedido por: la falta de de mentalidad por parte del profesorado, la obligatoriedad por parte del Estado y la poca incentivación para el profesor con el fin de crear ellos mismos el currículo. Por esto, cada vez se delega más en las editoriales para que creen este tipo de herramientas, que rompen los vacíos curriculares en el sistema educativo, pero fomentan maestros dependientes del mercado.

 

 

En resumen, un currículo malo en manos de un buen docente llevará a un buen proceso de enseñanza-aprendizaje, pero un currículo bueno en manos de un mal docente no llevará a ninguna parte, es decir, que no existen currículos malos o buenos, sino maestros buenos o malos. El objetivo del currículo no consiste en orientar su práctica hacia los objetivos que debe cumplir el alumno sino en principios para el docente para llevar a cabo una buena enseñanza. Debe servir para tener una visión de la cultura que se da en las escuelas, de lo oculto y lo manifiesto, y teniendo en cuenta las condiciones en que se desarrolla, valorando el conocimiento experiencial de alumnos para reconstruir su conocimiento, consensuando contenidos comunes basados en la realidad y considerando la dimensión de la equidad y radicalizar la democracia con el fin de respetar la diversidad cultural.

Juan Jacobo Rousseau

Juan Jacobo Rousseau

 

 “La personalidad suele referirse a los patrones distintivos de conducta (incluyendo pensamientos y emociones) que caracterizan la adaptación de cada individuo ante las situaciones que se le presentan en la vida” (Mischel, 1968). En esta reflexión intentaré describir la personalidad de Juan Jacobo Rousseau (1712-1778, Ginebra) filósofo francés de la época de la Ilustración, precursor de la renovación pedagógica de la Escuela Nueva, cuya obsesión por una sociedad justa, libre y bella consiste en liberar las leyes de la naturaleza y que actúen sobre los seres humanos.

 

Al nacer J. J. Rousseau muere su madre y el padre será quien se encargue de cuidarle, hasta los 10 años que se irá a vivir con un familiar. Durante dos años Rousseau será la única temporada que estará sometido a la disciplina escolar y será realmente feliz. Su temperamento estará condicionado por un conjunto de rasgos motivacionales y emocionales relativamente estables determinados en gran medida por rasgos biológicos debidos a la herencia, factores prenatales y perinatales, y a la relación con los demás, que le harán decantarse por el mundo que le ofrecen los sentidos para ser feliz, en vez del mundo de los libros; de ahí se deduce su gran sensibilidad.

 

En la adolescencia se emplea como escribano y a medida que crece se interesa por culturalizarse, rodearse de personajes importantes de la época, conocer mujeres, viajar y disfrutar del presente sin importarle el mañana, abierto a nuevas experiencias y convirtiéndose en un ser extrovertido y agradable para la gente de su entorno. La motivación principalmente interna que accionaba y guiaba a Rousseau a la satisfacción de vivir era a través de los sentidos; en este aspecto su sensibilidad se elevaba a un nivel por encima del común de los seres humanos. Sin embargo, esta sensibilidad le hace más susceptible de sentir dolor que de sentir placer, llevándole a un neuroticismo, transformado en frecuentes y largos ataques de melancolía, provenientes tal vez de la pérdida prematura de su madre y de la falta de una figura de apego, ocasionándole avances y retrocesos en aspectos y etapas de su vida sin saber hacia donde dirigirse. Otro indicio de neuroticismo y de falta de consciencia de Rousseau es la elaboración del libro “Emilio o la educación” donde redacta los principios metodológicos de una buena educación para un niño imaginario, habiendo entregado a hospicios a sus cinco hijos.

 

Era por naturaleza muy modesto, e incluso ignorante de su propia superioridad cognitiva. Sus pasiones, surgían en conversaciones suaves y moderadas; jamás fue arrogante y dominante; y era, desde luego, uno de los hombres más educados.

Tal persona amable y confiada fue engañado como a un niño en varias ocasiones por sus amistades, además de ser defraudado por ellos al no apoyarle en momentos críticos donde altos cargos ofendidos por sus ideas liberales presionaron para hacerle prisionero, cosa que le llevó a exiliarse y a aborrecer el trato social; algo sorprendente en un hombre tan bien dotado para disfrutar de los placeres de la vida en sociedad. Este miedo a ser perseguido por el complot contra él, aunado a su neuroticismo fue lo que le provocaba insomnio llevándole a dedicar el tiempo de sueño a escribir libros. Este “conjunto de rasgos y mecanismos psicológicos que posee el individuo, organizados y relativamente duraderos que influye en sus interacciones y adaptaciones al ambiente tanto intrapsíquico como físico y social” (Larsen y Bus 2002) le harán intentar hacer racionales las emociones, e intensificar la razón para encontrar la felicidad, y por ello cree que el único modo de conseguirla es retornando a la “salvaje naturaleza” donde el individuo puede llegar a ser libre, alejado de sociedades corruptas y llenas de vicios. Este tipo de pensamiento es muy oportuno y tiene un buen sustento dado que este autor conoce los vicios de las sociedades al haberse codeado con personajes importantes.

 

 

Consideraba la religión como una intromisión en el desarrollo natural del sujeto que suple en ocasiones las verdaderas virtudes, por lo que recomienda mantenerse al margen de ella para encontrar la verdad y el bien. A pesar de esta creencia, se bautizó al enamorarse de una joven católica, pues según Ruiz Caballero (2002) la conducta está determinada por las condiciones del momento según el modelo situacionista, es decir, que esta situación se ve condicionada por el amor que siente hace la joven.

 

A partir del modelo situacionista que influye sobre la personalidad de los individuos en tanto que, las conductas se adecuan a un momento y situación determinada, la mujer del siglo XVIII se había relegado a la servidumbre del hombre, así pues este autor pensaba que la mujer debía ser educada de forma similar al hombre pero con diferentes contenidos, con el fin de convertirla en una mujer de bien que agradara al hombre. Esto se ve reflejado en su vida pues la mujer con la que compartió más tiempo y tuvo cinco hijos no era el amor de su vida, pero era una mujer sumisa lo que le facilitaba ser dominante en cualquier situación. Este tipo de pensamiento hacia el sexo femenino era comprensible desde el punto de vista de la teoría cognitivo-social de Bandura, donde todo lo observado se aprende. Durante este siglo la mujer tenía una misión y era lo que se enseñaba tanto al sexo femenino como al masculino. En todo lo expuesto podemos ver como el modelo situacionista, es decir el contexto social, y el modelo internalista influenciado por el situacionista, es decir las creencias del autor, convergen en uno dando lugar al modelo interaccionista, en este caso el pensamiento de que la mujer se esclavice al hombre.

 

Como la mayor parte de los hombres que han hablado mucho de sí, acabó siendo víctima de su propia leyenda y prisionero de la imagen que él había creado de su persona, creando un autoconcepto errado de sí mismo, sin averiguar quién era él realmente.

¿Psicología de la personalidad?

¿Psicología de la personalidad?

La personalidad es uno de esos conceptos ampliamente usados en el lenguaje cotidiano sin un significado preciso, dado que las explicaciones no son necesariamente excluyentes; si una explicación es correcta, las otras no necesariamente tienen que ser erróneas. Según algunos psicólogos especialistas en esta disciplina podríamos definirla como la organización dinámica y única de todas las características psicológicas de la persona que dan sentido a su comportamiento.

Autores como Palacios e Hidalgo (1990) hacen dos definiciones sobre la personalidad: una general y otra específica. La general hace referencia al “conjunto de rasgos psicológicos que caracteriza a una persona”. Mientras que la específica, hace referencia a los “aspectos o cualidades de la persona resultado de la esfera emocional, afectiva y social”.

 

Desde los primeros años de la infancia comienza a formarse la personalidad del individuo, siendo muy importante la genética y el ambiente en el que se desarrolla. Los rasgos influenciados por la genética y el ambiente sentarán pilares básicos de la personalidad que irán modificándose a lo largo de los años. Si no existieran estos pilares básicos sobre los que sustentar futuras modificaciones, no existiría la identidad de cada individuo, no tendríamos pasado que nos influyese para bien o para mal, y cada día seríamos alguien nuevo.

Existen dos periodos fundamentales en los que se desarrolla la personalidad: la infancia y la adolescencia. La infancia se entiende que es el primer contacto del individuo con el entorno que creará su personalidad.  La adolescencia es el segundo periodo donde el individuo fijará en gran medida su personalidad, cambiando, quitando y poniendo características propias de ésta, con el fin de estabilizar la personalidad del individuo en un alto porcentaje.

 

            La psicología de la personalidad nos permite saber el comportamiento de la persona estudiada ante diversas situaciones en la vida, de tal forma que cada persona actuará en función de su personalidad.

 

            Uno de los objetivos de la psicología de la personalidad debería ser explicar de forma científica la personalidad de un individuo y cómo ésta afecta a su salud mental o

física, y a su comportamiento, de qué depende (genes, experiencias, situaciones) y en qué medida. Es una tesis ampliamente difundida la de que la personalidad no tiene otra realidad que la conceptual y es algo que se infiere a través de la conducta ya que no tiene existencia real.

 

Las primeras referencias que tenemos de la estructura y los procesos de la personalidad parten de concebir al ser humano como un todo compuesto por cuatro elementos estructurales que hacen referencia a la naturaleza: tierra, agua, aire, fuego. Estos elementos no son los más apropiados para describir la personalidad humana, por eso hoy día se sigue buscando otras unidades relacionadas con la conducta humana, que analizándolas individualmente puedan unificarse posteriormente en un todo organizado. Este estudio de las distintas unidades o niveles psicológicos de forma aislada puede estar descuidando información muy importante sobre su misma naturaleza. Sin embargo, esta demanda de integrar todos los datos psicológicos es lo que le otorga a la psicología de la personalidad su grandeza y su sumisión y, posiblemente, sea la principal razón que ha venido impidiendo un desarrollo único de esta disciplina, dando lugar a la aparición de numerosas teorías de la personalidad que se han atribuido la “verdadera” teoría de la personalidad. El estudio de la personalidad orientado hacia lo práctico con el fin de aportar  soluciones a problemas reales y vividos por la sociedad, es el centro del que parten todos los demás estudios especializados y solamente conectando con este centro progresarán.

 

En los últimos años muchos psicólogos de la personalidad coinciden en señalar que la mayor parte de las diferencias en las características de personalidad entre individuos, pueden resumirse utilizando cinco grandes rasgos de personalidad que se denominan con el acrónimo ARENA (amabilidad, responsabilidad, extraversión, neuroticismo y apertura a la experiencia). Las personas amables son aquellas que tienen conductas altruistas, son afables, bondadosas, compasivas, serviciales, atentas, etc. Las personas responsables son aquellas trabajadoras, autocontroladas, puntuales, fiables, ambiciosas, perseverantes, etc. Las personas extrovertidas son aquellas optimistas, sociables, enérgicas, entusiastas, habladoras y divertidas. Las personas neuróticas son aquellas inestables emocionalmente, hostiles, poco realistas, propensas emociones fuertes negativas. Las personas abiertas a la experiencia son curiosas con las nuevas ideas y valores, e imaginativas.

 

Los factores que determinan el desarrollo de la personalidad son: la maduración y la experiencia. La maduración del individuo como proceso autónomo de diferenciación por el que el sujeto se desarrolla a lo largo del tiempo, apoyado en su temperamento (forma de reaccionar que tiene cada uno ante determinada situación) y carácter (forma de ser de cada uno), creando el “self” (uno mismo) que es el inconsciente que garantiza la salud mental del individuo, y las experiencias, situaciones a las que se enfrenta el individuo a lo largo de la vida interactuando y adaptándose al ambiente, ya que la persona es producto de su ambiente en el sentido que los rasgos, sentimientos, actitudes y motivos, son aprendidos.

 

            Como conclusión, voy a hacer un símil: la personalidad es el jarrón que el alfarero modela con el torno, añadiendo o quitando barro y modelando sus curvas. La materia prima, o sea, el barro sería la genética, lo que traemos; el agua y el torno sería el ambiente, y el alfarero sería “el yo” de cada individuo que modela y decora el jarrón utilizando el ambiente y destrezas a su juicio. La obra de arte podrá ser observada, los visitantes podrán analizarla en profundidad si entienden de arte, saben las técnicas que se utilizan para el modelado, conocen al autor y el contexto en el que se desarrolla dicha obra, solamente así darán sentido y averiguarán el valor único de ésta. Trasladándolo al campo del ser humano, estos visitantes serían los psicólogos de la personalidad.

La enseñanza-aprendizaje en el aula

La enseñanza-aprendizaje en el aula

“La educación según Vygostky, es un instrumento decisivo para el desarrollo de las personas y, por eso debe ser comprendida y diseñada desde esta perspectiva. Se trata de educar para desarrollar capacidades en las personas que las hagan competentes en un contexto social y cultural determinado” (Vila, 2001). Entendiendo por desarrollo un cambio duradero e irreversible universal, que se da en cualquier individuo de cualquier lugar, independientemente del contexto físico.

La teoría de Vygostky respecto al papel que juega el medio social en la construcción del conocimiento y el estudio de la conducta humana en contextos naturales, es completada por la corriente de la psicología ecológico-contextualista, cuyos máximos representantes fueron Brofenbrenner y Feuerstein, centrándose en la interacción entre el ambiente y el individuo. Brofenbrenner da énfasis a las relaciones entre el contexto educativo y el familiar. Mientras que Feuerstein, que señala el papel de mediador del maestro entre los diferentes contextos.

El contexto se puede definir como una estructura en la que sus componentes se entretejen y adquieren sentido en función de la totalidad en una cultura y momento histórico concreto. Estos contextos no son realidades estáticas, mas bien experimentan una evolución a medida que los individuos que están en ella avanzan y se desarrollan.

 

Uno de los contextos puede ser la escuela, no como simple institución portadora de conocimientos que permite asegurar la transmisión de la cultura de generación en generación, sino contribuidora al desarrollo de los más jóvenes, durante un largo periodo de vida donde estos individuos son más susceptibles y moldeables.

Lo que caracteriza estos contextos educativos, son que un adulto se interpone entre el niño y el mundo que le rodea con la finalidad de desarrollar la personalidad del niño, facilitarle medios de integración en el entorno y en las condiciones más favorables. Para conseguir estos dos objetivos es necesario recurrir al lenguaje como instrumento psicológico (necesitamos de él para aprender, conocer, pensar, etc.) y cultural (nos permite comunicar nuestras creencias a los demás y negociarlas dado que existen conocimientos no-científicos que requieren de una inferencia a nuestro saber). Así mismo el lenguaje también es considerado como órgano creador de la cultura y es la característica que hace claramente humana la conducta de las personas, con el que se pueden transmitir los conocimientos, explicar y modificar la enseñanza-aprendizaje, partiendo de unas reglas básicas de comunicación e interacción no inmutables, gracias a una contextualización del diálogo y un intento de simetría del lenguaje por parte del maestro para  acercarse más al alumno y saberle transmitir las ideas. Esto quiere decir que el lenguaje se utilizará como instrumento del profesor y del alumno para co-construir el saber. El maestro en todo momento será el modelo a seguir por sus alumnos, debe pasar de instructor-expositor a simplemente estar presente en el aula con total disponibilidad, motivando y orientando a sus alumnos en el aprendizaje de tal forma que éstos se sientan seguros y con confianza para seguir aprendiendo, y para que los alumnos co-construyan los conocimientos entre ellos a partir de su propia experiencia, adquiriendo destrezas de cooperación, resolución de conflictos, solicitud de ayuda y control mutuo de aprendizaje, donde siempre estará presente el lenguaje primero como una adquisición de las nociones expuestas a partir de la conversación acumulativa, seguidamente dialogando e intercambiando opiniones con los demás a través de la conversación de discusión, luego reflexionando sobre todas las conclusiones con una conversación exploratoria, finalizando con la interiorización de dichas conclusiones; consiguiendo así el objetivo que deberían tener las esuelas de crear seres pensantes.

 

Uno de los objetivos que persigue la escuela es el de contribuir al desarrollo de las habilidades comunicativas de los niños en diferentes lenguajes (verbal y no verbal) y formas de expresión. De ahí la necesidad de conocer el proceso que siguen los niños en su desarrollo lingüístico para que el docente favorezca la comunicación creando experiencias estimulantes, positivas y enriquecedoras. Por ello debemos hacer un buen uso del lenguaje y debe ser éste el centro en torno al cual gira el desarrollo humano, pues puede condicionar a un individuo en su aprendizaje y por tanto en su evolución. Como bien dijo Halliday (1993): “el aprendizaje del lenguaje no es sólo un aprendizaje más, también es el aprendizaje de las bases del aprendizaje”. Esto quiere decir que el lenguaje se aprende, pero si se interioriza el individuo podrá seguir aprendiendo ya que pensamiento y lenguaje están íntimamente ligados, es decir, para conocer nos servimos del pensamiento y viceversa, para pensar nos servimos del lenguaje. Al plantear que pensamiento y lenguaje van juntos puede surgir la pregunta de “¿qué fue primero, la gallina o el huevo?” o en este caso ¿qué fue primero el pensamiento o el lenguaje? Luego, según autores de la corriente piagetiana el lenguaje se considera como una manifestación del raciocinio ya que primero es necesario abstraer la realidad, es decir tener un pensamiento simbólico donde las ideas dependen de la acción y no tanto del lenguaje. Mientras, para autores de la corriente vyostkiana pensamiento y lenguaje comienzan a desarrollarse de forma independiente hasta que se fusionan. Por lo que no existe una teoría válida y verdadera acerca de ello.

Entendimiento en la sociedad

Entendimiento en la sociedad

Como decía Brunner: “Entender algo de una manera no impide entenderlo de otra lo que refleja el carácter correcto de la interpretación” es la justificación no siendo tan importante el resultado final sino la calidad de las argumentaciones. En esta reflexión, ofreceremos un punto de vista sobre la educación como fenómeno de la cultura.

 

El desarrollo de las personas es un desarrollo armónico con las leyes de la naturaleza. La sociedad debe respetar este libre desarrollo de los individuos en función de su propia experiencia, por eso la educación puede ser considerada, en ocasiones, una traba en el desarrollo natural dado que supone una intervención de los agentes externos en el desarrollo que establece la naturaleza para el individuo, aunque cuanto más se educa de forma armónica con la naturaleza mayor nivel de desarrollo se tiene.

“A las plantas las endereza el cultivo, y a los hombres la educación”  Rouseau (1762). Un sabio precepto que compara la educación del ser humano con la naturaleza, especificando que al nacer el ser humano es sensible, por lo que desde entonces, los diversos objetos que nos rodean excitan nuestras impresiones, enseñándonos a vivir, pensar, percibir y conocer nuestra condición humana y la interacción con el medio físico y social, aceptando con esto que desde el comienzo de la vida empieza nuestra instrucción como seres capacitados no sólo para aprender sino también para situarse en la mente del aprendiz con el fin de enseñarle.

La enseñanza consiste en enseñar al que no sabe. Tan crucial es lo que saben los que enseñan como lo que aun no saben los que deben de aprender. El ser humano tiene como misión compartir lo que sabe con los demás, para hacer de los que no saben válidos individuos socialmente, guiándolos a que construya su propio aprendizaje, facilitándole la culminación de la zona de desarrollo próxima según Vygostky ya que la limitación de la naturaleza de la mente humana se limita con el desarrollo real, potencial y próximo, necesitando de una educación para evitar el límite del desarrollo real, donde la educación es el desarrollo potencial y el resultado de dicha educación es el desarrollo próximo.

 

La mayoría de las especies llevan innato su comportamiento en su estructura genética mientras que el hombre tiene que desarrollar ciertos aspectos como la humanidad para conseguir el comportamiento correspondiente al ser humano. La posibilidad de ser humano sólo se realiza pro medio de los demás a los que intentamos parecernos, mediante la imitación. El ser humano llega a serlo mediante el aprendizaje, es decir, la genética nos predispone para llegar a ser humanos, pero sólo por medio de la educación y la convivencia social conseguimos serlo.

Una diferencia entre el animal y el ser humano es la constatación de la ignorancia en el ser humano. Los miembros de la sociedad humana no sólo saben lo que saben, sino que también perciben y persiguen corregir la ignorancia de los que aun no saben o de quieren creen saber erróneamente algo. Para ello organiza los conocimientos que  pasan de una a otra generación, construyendo nuevos conocimientos sobre los anteriores; de lo contrario un individuo no sería capaz de desarrollar el lenguaje, la escritura, normas de relaciones sociales, etc. en una vida. Para  ello nos dotamos de escritos que forman parte de las prótesis de la mente humana que sustentan un sistema educativo permitiendo la vida de una cultura y que pasan de generación en generación intactos. La educación, el mayor invento y la clave del éxito de la especie humana, como consecuencia de la intersección de la naturaleza de la mente y la naturaleza de la cultura.

 

Según la teoría cultural, las personas se comportan de una forma u otra dependiendo a su cultura. El destino de cada humano no es la cultura, ni la sociedad como institución, sino los semejantes. Esto quiere decir que el ser humano tiene como destino formar un grupo con sus semejantes, en el que se respeten las ideas y se compartan los logros conseguidos individualmente. Se puede decir que la cultura incide sobre nuestra forma de pensar y actuar, y en muchos casos somos reflejo de ella, pero realmente depende de nuestra personalidad si queremos que nos influya más o menos.

 

Nuestro deseo de transmitir conocimientos o educar, es por la fugacidad del tiempo, el acto de educar se hace para que la sociedad continúe funcionando y para que funcione es preciso asegurar el reemplazamiento de las distintas tareas que hay en la sociedad.

 

No todo se puede aprender en la familia y en la calle, por lo que es necesario acudir a las instituciones educativas para adquirir conocimientos específicos que son impartidos por especialistas en la materia. La familia, primer contexto de desarrollo del niño, y la escuela, que hoy ocupa un ámbito importante donde se dan la mayor parte de los aprendizajes, garantiza la transmisión de conocimientos y habilidades culturales que determinan nuestro grupo social, ofreciendo una copia de la realidad, aunque no es tan importante lo que se aprende pues los conocimientos que puedan serles relevantes no podrán adquirirlos en el tiempo que estén escolarizados dada la gran cantidad de contenidos existentes, sino la forma de aprenderlo de buscar la información seleccionarla y ser crítico con ella, aquí el maestro juega un papel esencial ya que tiene que averiguar cómo enseñar y estimular la estrategia de aprender a aprender del alumno. La capacidad de aprender esta hecha de una actividad permanente y nunca de aceptación pasiva de los conocimientos, lo importante es enseñar a aprender y reflexionar sobre los que se sabe. Se trata de aprender a construir, para no tener que limitarse a reproducir conocimientos de otros, con el fin de capacitarles para decidir en cada situación de aprendizaje y dificultad con la que tengan que enfrentarse. Este constructivismo potencia el saber hacer que equivale al saber decir, hecho de verbalizar un procedimiento, indicando la correcta interiorización del conocimiento, creando así seres reflexivos que saben lo que hacen. De ahí surge el aprendizaje cooperativo, donde los alumnos más diestros ayudan a los que presentan dificultades en la adquisición de aprendizajes. No sólo es positivo en este sentido sino que el alumno con dificultades puede entender mejor el contenido al explicárselo un compañero pues ambos tienen las misma mentalidad y saben qué dificultades presenta ese nuevo. Si se sigue esta metodología, el maestro no jugará el papel de monopolio sino que los aprendices se andamian unos a otros, de tal forma que los alumnos alcancen un juicio sensato, llegando a confiar en sí mismos y motivándose para seguir aprendiendo.

Todo ello supone romper con todo lo que hasta entonces se ha venido haciendo, obligando al alumno a conocer el valor de lo aprendido, su utilidad y encarnando dicho conocimiento, es decir hacerlo palpable. Esto es más evidente en la educación infantil, pero a medida que se avanzan en los diferentes niveles este constructivismo desaparece sustituyéndose por la orientación más disciplinar que permita el dominio de los contenidos, donde los profesores no son expertos en la docencia, simplemente en su disciplina, y creen que entienden de educación por sus teorías implícitas sobre lo que es aprender y enseñar, permitiéndoles reproducir modelos de profesor que vivieron cuando eran alumnos. Estas teorías que heredan pueden ayudar en actividades cotidianas pero resultan inadecuadas cuando se tienen que enfrentar a problemas nuevos.

Si conseguimos esta ruptura crearemos una sociedad abierta y democrática. Cuando nos referimos a abierta hacemos referencia a la capacidad de amoldarse a los cambios. Las culturas no son realidades estáticas, sino que evolucionan, por eso la escuela debe evolucionar y cambiar con ella. La educación y cultura son dos entes distintas pero  íntimamente ligadas ya que la educación sólo es posible mediante la existencia de una cultura, y la cultura sólo se conserva mediante la educación.

 

 

En resumen, el objetivo de una educación no es identificar el neófito con creencias inamovibles o formas de ser, sino enseñarle a cambiar sin desmoronarse, culpabilizarse y sin perder su capacidad para seguir inventándose una buena vida.

La sociedad futura la compondrán ciudadanos autónomos y libres, en un sentido amplio, fomentados por la pluralidad, familiarizados a otro tipo de recompensas como la espiritual y no con lo material. Si somos capaces de enseñarles a disfrutar y que se sientan satisfechos y orgullosos de su trabajo y no con lo que les rodea, podremos decir que el cambio de la mentalidad sobre la práctica docente se comienza a llevar a cabo.

Secretos del corazón

Secretos del corazón

El protagonista de esta película, Javi, simboliza el paso de una etapa a otra (de la infancia a la adolescencia) pues con el transcurso del tiempo cambia la forma de pensar y asimila mayor número de conocimientos que se interrelacionan entre si creando otros nuevos más amplios que generalizan.

 

Podemos asociar esta película a la teoría de Piaget, en cuanto a los estadios de operaciones concretas (estadio de razonamiento lógico) y de las operaciones formales (estadio del razonamiento hipotético deductivo), pero desde mi punto de vista, también la podríamos asociar con la teoría de Vygostky, que otorga importancia a la interacción social sobre el sujeto ya que muchas aptitudes se desarrollan en cooperación con otras personas. Puesto que esta teoría trata del aprendizaje dividida en tres niveles, asociaríamos:

-         El desarrollo real (lo que es capaz de hacer por sí solo) con el protagonista de la película, Javi.

-         El desarrollo próximo (lo hace con ayuda pero puede hacer mañana por sí solo) con Javi cuando pregunta, intenta descubrir y demás a partir de las indicaciones de sus familiares.

-         El desarrollo potencial (lo que hace con ayuda de otros) con el hermano de Javi, pues en un futuro el protagonista se convertirá en una persona parecida a su hermano ya que intenta imitarle y descubre el mundo a partir de él.

 

Como es normal en esta etapa Javi siente la necesidad por dar respuesta a sus preguntas a través de las respuestas que le pueden aportar los demás o por propio descubrimiento. Me resultó curiosa una frase que dijo el hermano mayor a Javi acerca de lo que ocultaba una estatuilla, este le contestó que su profesor de matemáticas les dijo que si no sabían la respuesta de algo que descubrieran. Esto puede resultar extraño en el contexto en el que se localiza la película, pues estamos hablando de la década de los 50 y por lo tanto, el aprendizaje que se llevaba acabo por aquel entonces era el memorístico, con el objetivo de automatizar las respuestas pero sin establecer interconexiones entre distintos conceptos. Actualmente estas técnicas van cayendo en desuso pues lo que importa es que el alumno interiorice los conocimientos a partir de la construcción de los mismos, y muchos aprendizajes se ven apoyados por otros medios al alcance de cualquiera, como pueden ser los medios de comunicación. Este tipo de medios, que también educan, obligan a una instrucción temprana en distintas nociones ya que a los niños les surgen antes las preguntas, por lo que Javi tal vez en la actualidad tendría muchas de las preguntas ya resueltas.

 

El puente en la película simboliza el paso de una etapa a otra (de la niñez a la adolescencia) y la pérdida de miedo.

La tela de araña simboliza la familia. Comienza Javi por alimentarla como si fuera parte de su familia y acaba por romperla cuando su familia cambia.

Pasa el tiempo

Pasa el tiempo

La mejor visión que podemos tener sobre la vida es desde la vejez, pues relata el significado de la niñez, adolescencia y adultez, establece estas etapas, explica la evolución y la importancia de cada una de ellas, analiza con mayor detalle el significado de la familia y cómo este nos acompaña a lo largo de toda la vida, desde que nacemos hasta nuestros últimos instantes de vida.

 

Las personas mayores quieren estar a solas con sus pensamientos; de lo que han sido y podían haber sido, de sus pensamientos positivos y negativos acerca del pasado, que sin quererlo surgen al consciente. Pero, ¿por qué? Tal vez, tienen miedo a que todo termine y se encuentran vacíos por no haber conseguido todo aquello que querían y podían haber logrado. Por ello viven en sus recuerdos.

No cabe duda que lo que marca a un individuo es su pasado, pero hay que asumirlo al igual que el ciclo de la vida para seguir viviendo, puesto que la vejez constituye una etapa más de la experiencia humana y, por lo tanto, puede ser positiva tanto desarrollo individual y social.

¿Cómo nos ha influido el contexto en nuestra educación?

El individuo está en constante aprendizaje.

Esos aprendizajes vienen promovidos por diferentes estímulos que se encuentran en cualquier contexto o situación.

Los contextos que principalmente influyen en los sujetos son: la familia, la escuela, el grupo de amigos / pandilla y los medios de comunicación.

 

Lo que  más influye en los individuos es la familia, puesto que es lo primero que se encuentra nada mas nacer. La clase social de esta influirá en la educación y en el desarrollo, así como el rol de autoridad, democracia o indulgencia que adopte la familia, que tiene como finalidad socializar a sus miembros más jóvenes. Para conseguir este fin la escuela se suma a esta misión, por lo que escuela y familia deben cooperar, para la posterior integración de los niños en la sociedad sea lo más óptima posible.

Cuando hablamos de sociedad  no sólo nos referimos a las personas que conforman una comunidad, sino también a los aspectos culturales, políticos y económicos de esta. Así mismo se puede añadir que la escuela debe enseñar lo que dicte la sociedad.

El grupo de compañeros de la escuela se puede convertir en pandilla. Las pandillas brindan la oportunidad de desempeñar determinados papeles, además de enseñar: valores, ajustarse a los deseos y acciones del grupo, dominar su egoísmo, desarrollar el autocontrol, etc. Entre las cualidades negativas de las pandillas están: el argot, desprecio de normas, gamberradas…

 

El último elemento que nos queda por tratar son los medios de comunicación. Podríamos analizar todos los aspectos positivos y negativos de cada medio pero nos extenderíamos demasiado por lo que solo diremos que los aspectos positivos favorecen el desarrollo, mientras que los aspectos negativos  confunden a las personas y entorpecer su desarrollo, por ello hay que enseñar a analizar estos medios y no abusar de su uso.

 

 Estos cuatro factores que se han mencionado repercutirán principalmente en la personalidad, estilo de vida y futuro de las personas.